Badeni: “La degradación institucional es cada vez más grande y peligrosa”

El abogado constituciona- lista abrió el debate en el X Foro Anual del Concejo Empresario de Entre Ríos. Con un tono directo y sin altibajos brindó un panorama general del deterioro de las instituciones argentinas y de la necesidad de fortalecer los marcos jurídicos y políticos a 32 años de democracia. Apuntó contra la corrupción, el poder hegemónico y algunas leyes específicas, sin dejar de proponer desafíos de cara a las próximas elecciones presidenciales.

Nahuel Amore | Especial Dos Florines


El Consejo Empresario de Entre Ríos (CEER) le hizo honor a la primera palabra que nombra su encuentro para dar comienzo al X Foro Anual. “Institucionalidad” fue la palabra clave que se impuso durante la mañana del jueves, ante un auditorio repleto y expectante. Y fue Gregorio Badeni, reconocido abogado constitucionalista de la Argentina, el encargado de darle forma y contenido a un análisis complejo, que no deja de tener una mirada crítica desde un punto de vista particular, de cara al escenario político de este 2015 electoral.
¿En qué estado se encuentran las instituciones democráticas del país y qué desafíos se presentan para fortalecerlas? Esa fue, sin dudas, la pregunta que estructuró una exposición que estuvo cargada de frases provocadoras y picantes, fieles al estilo Badeni, y nada menos que ante la presencia de funcionarios públicos provinciales y municipales que tomaron nota mental del análisis.

 

DEFINICIONES
El profesor de la Universidad de Buenos Aires comenzó la exposición con las definiciones básicas del derecho constitucional, que le permitieron dar un marco teórico a sus sentencias. Hasta que arremetió: “La degradación institucional es cada vez más grande y peligrosa”. Aseguró que “desde la transición democrática, es mayor la brecha entre el orden constitucional y el político”.
De ese modo, dio cuenta de que el plexo normativo vigente a partir de 1983 dejó de ser el clásico marco jurídico que estructura y define conductas sociales y políticas. Para esto, dio como ejemplo la Reforma Constitucional de 1994 y criticó el pacto entre Raúl Alfonsín y Carlos Menem.
Focalizado en el presente, Badeni ejemplificó con las políticas de inclusión social del actual Gobierno como parte de esa “degradación institucional”. “Los planes sociales no conducen al progreso del individuo, lo llevan a una pasividad irracional”, advirtió.
Pero lo más destacado fue la crítica a la corrupción, aunque sin dar nombres y apellidos porque consideró que “todos hemos sido testigos de actos de corrupción”. Es decir, reconoció que ese tipo de conductas están instaladas en la sociedad. De todos modos, apuntó contra “los funcionarios públicos que llevan a la gente a la falta de respecto del sistema republicano”.
“La inseguridad no es virtual, es una realidad”, fue otra de las frases que sentenció. Y planteó que esta problemática va de la mano no sólo con la corrupción, sino también con el narcotráfico que, según observó, “no se combate”. En este sentido, criticó los fallos de la Corte Suprema de Justicia de la Nación que habilitan el consumo personal de algunas sustancias de venta ilegal.

POLÍTICA
Teniendo en cuenta que este año es clave porque se renuevan los cargos más importantes de la Nación, Badeni explicó: “Ya hace más de una década de desaparecieron los partidos políticos. Ahora hay otras organizaciones para la conquista del poder”. En el marco de las definiciones de consensos en algunos sectores, referenció las pasadas elecciones testimoniales “como un fraude al elector”. Y argumentó que “las libertades políticas actuales no tienen la transparencia y la pureza que deberían tener”.
El letrado también habló de las “instituciones extraconstitucionales, como la tolerancia, el respecto, la educación, la honestidad y la vocación de servicio”. Sobre este último punto, expresó: “Un funcionario asume una carga pública, no un privilegio”.
Por otra parte, criticó duramente al “poder ejecutivo hegemónico” y, ese sentido, tocó varios puntos. Cuestionó las funciones que cumple el jefe de Gabinete de la Nación por ser “inconstitucionales”, el uso de los Decretos de Necesidad y Urgencia (DNU) del Presidente y la delegación de facultades. “Se desnaturalizó la esencia de la división de poderes”, alertó. Y agregó que esto “atenta contra la República y conduce a “la concentración del poder, abusos y el cercenamiento de las libertades”.
Al momento de brindar las causas de esta “degradación institucional”, el docente enumeró: “El miedo al progreso, al paternalismo gubernamental, la caridad de los gobiernos, el hedonismo, la mediocracia y el materialismo”.

DESAFÍOS
El principal desafío que planteó el abogado constitucionalista es “volver a los valores institucionales”. Para ello, cree necesario tomar “medidas concretas e inmediatas” que reparen sobre el daño causado.
Lo más destacado fue su propuesta de “replantear el sistema de representación electoral”. Badeni criticó las “listas únicas” que se están concretando en el oficialismo, ya que opina que no le dan la posibilidad a los ciudadanos de elegir. “Hay que erradicar el caciquismo, el nepotismo”, remarcó. Y agregó: “También hay que evitar el arrastre, que es una forma de fraude encubierta”. 
Asimismo, Badeni propuso modificaciones a la Ley 26.122, para eliminar las facultades del Poder Ejecutivo de firmar DNU y planteó reformas en la Ley 26.080 del Consejo de la Magistratura. Y además de esgrimir “sanciones para funcionarios”, enumeró otras normativas que a su criterio deberían desaparecer: la ley de abastecimiento, las retenciones y la ley de medios.
Finalmente, contra todo este escenario, levantó las banderas de la educación cívica. “Hay que elevar la cultura democrática. Los líderes tienen que ser modelos de comportamiento”, concluyó.

Los impuestos, para la tribuna
Ante un auditorio selecto de empresarios, primordialmente, Gregorio Badeni embistió contra lo que considera la “perversión fiscal”. El punto más saliente fue el de los Ingresos Brutos, “el más bruto de los impuestos”, tiró. Y añadió: “El impuesto a la brutalidad no existe, a la creatividad, sí”. Argumentó que es un tipo de alícuota feudal y que hoy en día “determina la frustración de los pequeños empresarios”. Por otra parte, cuestionó el Impuesto a las Ganancias que pagan algunos jubilados y trabajadores, situación que consideró como “vergonzosa”. En este marco, fue por todo y también criticó el tributo a los Bienes Personales, que tildó como “el impuesto al ahorro”.