Construcción, el sector que llegó al segundo semestre

El tiempo está a favor de los humildes… y de los constructores.

Gustavo Sánchez Romero / Dos Florines

 

 

No había dudas que el sector necesitaba tres cosas para reencontrar la senda del crecimiento que venía desangrando los sectores más vulnerables de los grandes conglomerados urbanos y del interior del país: a) que el Gobierno Nacional deje de subejecutar presupuesto en obra pública como lo hizo durante todo el 2016 y que se decida finalmente a volcar fondos para la infraestructura básica; b) que se produzca un sosiego institucional para que los ciudadanos recuperen confianza para sacar los pesos del colchón y construyan la piecita que estaba faltando; y c) que los bancos encuentren una plataforma junto al Estado para finalmente recuperar el crédito hipotecario, medio más genuino para acceder a la vivienda propia.
Este combo en movimiento puso al sector de la construcción nacional otra vez liderando la recuperación de la economía y según Dante Sica –que también estuvo en Paraná este jueves- único sector económico de los que crecen que superó los niveles de 2015. Sin duda que la construcción ya llegó al segundo semestre.
La Cámara de la Construcción de Entre Ríos organizó una jornada este jueves donde todo le salió redondito. Convocó a figuras clave de la vida empresaria nacional como Jorge Brito, Adelmo Gabbi, entre otros como economistas de la talla de Dante Sica o el salteño Ramiro Moya; las figuras nacionales de la cámara argentina, e incluso cuando se pensó que el poder político provincial no estaría presente, no sólo que el gobernador Bordet estuvo en la apertura del evento junto a su vice Adán Bahl, sino que el intendente Sergio Varisco fue de la partida, al igual que los candidatos principales que competirán en las elecciones de octubre:  Atilio Benedetti y Juan José Bahilllo. Pero además viajaron a la capital provincial representantes de empresas locales, la iglesia y el sindicalismo. La pulsión de las entidades empresarias locales a convocar a todo el arco como señal de representatividad, estuvo atendida.

Avance. Pero más allá de lo técnico y administrativo, el encuentro con más de 400 personas permitió que Miguel Marizza e Iván Szczech recuperaran una parte del aire tan necesario para el juego de la representación pública luego de que el año pasado estuvieron en el ojo de la tormenta con los procesamientos por los desbordados gastos urribarrista durante la Cumbre del Mercosur, evento judicial que aún deparará algunos capítulos ya que el proceso continúa.
Sin embargo, para ellos fue un éxito. Una foto con el Gobernador en ese ámbito legitima, especialmente cuando había muchas dudas a si él accedería a mostrarse de este modo en público. Pero también el momento de la economía permite mirar al futuro con gran optimismo, especialmente porque son las empresas del sector las que están liderando la recuperación del empleo y la actividad en la provincia, los ubican hoy como referentes en la generación de empleo.
Pero no todo brilla. Los constructores están ansiosos por recuperar la relación con el Ejecutivo provincial. Esperar dar vuelta la página y encontrar un ámbito que, al menos, le permita constituir una mesa provincial para debatir los temas sensibles de la construcción como sucede a nivel nacional con el gobierno de Cambiemos.
Los silencios de Bordet son pletóricos de desconfianzas, y es todo un acertijo saber qué hará el gobernador con el sector que más rápido y mejor reaccionó ante los cambios que se avizoran para el país. Tener una construcción fuerte generando empleo –hoy las 150 empresas que hay en la provincia generan 9 mil puestos de trabajo, algo por debajo de los 11 mil que hubo en 2015- también está en el radar del futuro político del gobernador.
Hoy no hay diálogo, y fue todo un avance lo logrado el jueves. Los empresarios dicen –off the récord- que necesitan que la provincia adhiera a algunas normativas que “hacen falta” para seguir el camino ascendente.
Están hablando del proyecto de ley que presentó Joaquín Lamadrid sobre la asociación público-privada –que en otro proyecto crea un observatorio de la obra pública provincial-y que tuvo una contraparte a nivel nacional. Entre los ítems que los empresarios quieren poner en una mesa de diálogo figura también la reducción del impuesto de Ingresos Brutos a la primera vivienda. En Entre Ríos ese gravamen llega al 4,5%, mientras que en Santa Fe es cero. Pero la política vuelve a meter la cola. Este proyecto es del diputado Sergio Urribarri, que buenas migas hizo con el sector. “Este impuesto impacta 1% por sobre la UVA en la tasa de interés, y vuelve menos competitiva a la provincia y retrae inversiones”, aseguró un empresario vinculado a la cámara que estuvo el jueves en el Mayorazgo. “No pedimos que exima a la construcción, sino a la primera vivienda, y eso alentará mayor inversión privada y será más fácil la construcción para los ciudadanos”, expresó.
Un miembro de la comisión directiva fue más allá y pidió avanzar en acuerdos con el Gobierno para –como sucede en otros países- licitar no sólo la construcción sino el mantenimiento de escuelas, cárceles y hospitales, lo que se podría hacer con financiamiento que las propias empresas podrían constituir.
La pregunta del  millón es si la foto conseguida el jueves fue un avance institucional o sólo un gesto que debía hacerse desde la política. La respuesta no es menor. El tema no es otro que dentro de las renovaciones políticas, económicas y sociales que se dieron en la provincia y en el país, en la cámara de la construcción nosotros los de entonces seguimos siendo los mismos. Pero también habrá que responder si Bordet está en condiciones de aceptar que Miguel Marizza e Iván Szczech mantienen la confianza de sus pares, incluidos fideicomisos y UTEs. Hay un tejido que recomponer.
Este foro del jueves reposiciona a los dirigentes de la construcción entrerriana. ¿Habrá hecho lo mismo la vulnerable y desgajada relación institucional?