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Marcos Dal Mazo presidirá la Asociación de Citricultores de Villa del Rosario: “Los números no cierran como uno aspira”

El joven aseguró que en el sector están mejor que años anteriores golpeados por la sequía, aunque lamentó por la caída de consumo y elevados costos de producción.

El joven Marcos Dal Mazo, de 25 años, tras una Asamblea General Ordinaria, fue designado como presidente de la Asociación de Citricultores de Villa del Rosario en el norte entrerriano.

Dal Mazo señaló “es un orgullo estar al frente de la institución, máxime cuando la Asociación, el 10 de mayo, cumplió 44 años de vida”. Consultado sobre cómo está la parte económica de la Asociación aseguró: “Estamos bien, no nos sobra nada, pero lo que recaudamos, un pequeño porcentaje, nos alcanza para solventar los gastos y afrontar los viajes”.

En cuanto a la producción de fruta dijo: “Podemos decir que estamos mucho mejor que años pasados donde la sequía, como a todas las economías, nos pegó muy fuerte; mientras que en este 2024 obtuvimos un mejor tamaño, aunque el tema del consumo no nos acompaña como quisiéramos en el mercado interno”.

Los números, aclaró, “no son malos, pero cuando se les suma la baja comercialización y los enormes costos de producción, quedamos ahí. No cierran como uno aspira, dado que el 70% de lo que llega al consumidor final es gasto”, puntualizó.

Destacó que “para aquellos productores que tuvieron buenos rindes, podemos decir que fue un principio de temporada rentable, pero aquellos que no lograron obtener una fruta de buen tamaño, la situación se les ha tornado complicada, a lo que debe sumarse los tres años de sequía”.

Acotó que “el mercado requiere muy buena calidad, lo cual obliga a realizar una mayor inversión en productos por parte del citricultor, además de la mano de obra, cosechadores, embaladores y demás en la mayor parte del año”. Párrafo aparte para la energía eléctrica que “es carísima, además del flete con un precio del combustible que no para de subir”.

Sobre la exportación de fruta indicó que “algunos productores lo están haciendo con la salvedad de que son muy pocos los mercados que tenemos. Se hace muy difícil mandar nuestra producción al extranjero por la serie de requisitos que exigen y que no todos los citricultores están en condiciones de hacerlo. La mayor parte de la producción va al mercado interno. Estamos entregando un buen porcentaje a la industria que si medianamente camina es una buena señal para el productor”.