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El creador de La Masía proyecta un edificio y canchas de pádel en el exhipódromo de Paraná

Emilio Luti, el único empresario que hasta ahora realizó inversiones en el expredio del Jockey Club, le respondió al intendente Bahl y coincidió en “apostar por el país y la ciudad”. Destacó además el desarrollo urbanístico de la zona. Nahuel Amore

La Masía fue el primer emprendimiento privado que comenzó a cambiar la fisonomía del exhipódromo de Paraná, tras la quiebra del Jockey Club hace más de 15 años. Emilio Luti, su familia y socios locales fueron los primeros en animarse a invertir, con un complejo deportivo que si bien fue inaugurado en marzo de 2020, la pandemia demoró el arranque y recién ahora le impuso otra dinámica a uno de los pulmones más preciados de la ciudad.

Sin embargo, desde entonces, nadie más puso en peso. Por ello, a la espera de inversiones, fue el propio intendente Adán Bahl quien esta semana, en el marco de las obras de revalorización de la Plaza Mujeres Entrerrianas, hizo un especial llamado a los empresarios. “Hay muchos lotes y la gente va a tener que empezar a invertir para desarrollar este lugar”, afirmó, al tiempo que destacó la necesidad de agilizar los trámites y “darle una atención especial al que quiera invertir”.

Tras sus declaraciones, Luti recogió el guante y, en respuesta al jefe comunal, reveló a DOS FLORINES que tiene en marcha una serie de proyectos en marcha para la zona, entre los cuales se destaca un edificio de siete pisos, un complejo de canchas profesionales de pádel y, en un futuro, un centro comercial a cielo abierto. “A la ciudad se le puede dar muchísimo más de lo que tiene”, enfatizó el empresario cordobés, quien no dudó ratificar que sus decisiones fueron por el camino correcto.

Nuevas inversiones

Luti consideró a La Masía “un buen puntapié inicial” para la batería de ideas que tienen en carpeta y planifican ejecutar. El paso siguiente ya va tomando forma: avanzaron con los trabajos preliminares para construir un complejo deportivo de canchas de pádel de tipo profesional en la esquina de División de los Andes y Maciá. “Creo que le va a dar a la ciudad la posibilidad de que se participe en torneos que hoy no hay. Estas canchas van a estar habilitadas para eso, con lo cual va a ser otro punto importante”, afirmó.

En otro orden, el empresario contó que la Municipalidad aprobó el proyecto para erigir en propiedad horizontal. Se trata del primero de tres edificios, en este caso de siete pisos, con departamentos y salones comerciales. “Tenemos un expediente para construir el primer edificio en el complejo urbanístico, que es en Artigas y Maciá. Será un edificio que respetará toda la parte arbórea; serán sin medianera, bordeando las tipas grandes que se dejan intactas en el proyecto”, detalló, entusiasmado, con boceto final en 3D en su teléfono celular.

Consultado por los avances burocráticos, describió que hace más de tres meses y medio presentaron el proyecto y obtuvo la firma de la resolución de la factibilidad para avanzar en la parte comercial. “Hay muchas expectativas. Es un lugar con una vista excepcional. Creo que es lo que llamamos la pequeña o nueva Paraná porque evidentemente va a tener de todo”, opinó Luti.

—Además del edificio y las canchas de pádel, ¿hay otra iniciativa en el tintero?

—Estamos también con otro proyecto, bastante avanzado que no hemos ingresado en la Municipalidad pero sí lo hemos conversado con el intendente. Se trata de un centro comercial con contenedores a cielo abierto, como hay en varias partes del mundo. Lo vamos a hacer frente a la plaza, pero vamos a extender también sobre el frente. Va a ser un predio de 6.000 metros cuadrados. Hay muchas expectativas, con muchos interesados y eso le va a dar una impronta distinta. “Insurgente” –como se va a llamar– es un proyecto totalmente novedoso, con un sistema muy limpio. Permite al pequeño emprendedor o comerciante participar de un centro comercial sin los gastos importantes que tiene cualquier esquema de negocio. En este caso, es mucho más factible para que cualquiera pueda participar en los distintos rubros, incluido medicina de paso. En poco tiempo vamos a presentar el proyecto en la Municipalidad para empezarlo.

—¿Cómo se amalgama esa iniciativa con Medcontainer, su empresa de contenedores?

—Es una forma de potenciar también otra de las herramientas que tenemos, que incluso el intendente nos visitó, donde se hace el proceso de reciclaje de los contenedores marítimos en viviendas habitables, escritorios o consultorios. Vamos a apostar a eso también.

—¿En qué instancia se encuentra el gimnasio que construyen en la esquina de La Masía? ¿Cuándo estará listo?

—Está en las instancias finales. El gimnasio a cielo abierto, que en realidad es un centro de alto rendimiento y entrenamiento profesional, es una ampliación de La Masía. Tendrá mucha importancia una de las disciplinas de moda como es la calistenia. Uno de los profesores que va a participar es campeón nacional y es de Paraná. Calculo que antes de 60 días vamos a inaugurarlo, que pensamos hacerlo con una demostración pública de las distintas disciplinas. Tenemos asegurados bastantes participantes para el entrenamiento deportivo, que le hace bien a jugadores de distintas disciplinas.

Sinergia público privada

Las 22 hectáreas del exhipódromo fueron vendidas a distintas instituciones y empresas de Paraná y de otras provincias que manifestaron su interés por el valor de esas tierras, algunas de las cuales lo hizo encolumnadas detrás del aletargado proyecto de Grupo Libertad. Banco Nación, el Colegio de Ingenieros de Entre Ríos, la Caja de Previsión de Médicos y Bioquímicos, empresarios del juego y del sector automotriz, son algunos de los propietarios. Sin embargo, hasta ahora no pusieron piedras fundamentales para encarar obras.

“Las instituciones tienen sus tiempos y hay que ver en qué situación está cada uno. Sé que lo están analizando. Sabemos que hay otro emprendimiento privado que está en estudio para hacer algo. Creo que este predio urbanístico, esta mejora distinta que conectó la ciudad, va a tomar un camino de movimiento. Por eso es muy importante lo que dijo el intendente”, manifestó Luti en relación a las intenciones de colegas.

—¿Cuánto impulso cree que darán las obras en la Plaza Mujeres Entrerrianas? ¿Cómo toma el mensaje del intendente Bahl?

—Sin ninguna duda, bien. Creo que es una obra que va a revalorizar la plaza más grande que se donó en 2010. Todo lo que sea invertir, actualizarla y ponerla para mejor uso de la ciudadanía es algo muy bueno. El mensaje del intendente es claro. Con nuestro grupo hemos humildemente comenzado a hacer inversiones para darle valor y avance a esta nueva urbanización, ante lo que fue el parate del Grupo Libertad, que dejó en suspenso su proyecto de un centro comercial que ya tenía aprobado en la Municipalidad y la Provincia. Ante eso, buscamos socios locales para apostar por la ciudad. Le hemos ido dando valor de manera propia con distintos emprendimientos.

—¿Ratifica entonces que estuvo bien su decisión de haber invertido aquí, a pesar de que nadie más realizó inversiones?

—Sí. Si bien empezamos en soledad y continuamos casi en soledad, creo que es la forma también de mostrarle al resto de los empresarios y la ciudadanía de que hay que apostar por el país y la ciudad. Siempre hubo crisis, desde que uno tiene uso de razón, pero no significa que no se puedan hacer ni emprendimientos ni inversiones con mucho esfuerzo. En nuestro caso, evidentemente no tenemos la espalda que tienen otros grupos, pero con socios locales hemos sumado.

—¿Por qué cree que todavía algunos dudan? ¿Hay trabas burocráticas?

—Más allá de la situación económica del país, cada uno analizará qué le conviene más o menos hacer. Creo que esta gestión ha facilitado un poco los procedimientos. Si bien bajar todos los tiempos del proceso burocrático es un objetivo muy loable, creo que va a llevar su tiempo porque no es fácil. En Córdoba hoy es todo digital, tanto la aprobación, uso y factiblidad; se hace muy rápido y ha volteado muchos escritorios que a veces se demoran en las aprobaciones. De hecho, hoy una aprobación que dure ocho, en ese tiempo puede que haya cambiado la historia.

—Más en este contexto de alta inflación. ¿Cómo lo afecta?

—Sí, claro. Usted ve que se necesita una aprobación rápida, por ejemplo, para poder hacer acopio de materiales. Si hubiéramos tenido antes la aprobación del edificio, con los socios podríamos haber comprado hierro, aberturas, acortando los tiempos y abaratando los costos. El proceso inflacionario va mucho más rápido que el burocrático.

Futuro

La Masía, que irrumpió en el predio, debió esperar poco más de un año para entrar en actividad debido a las restricciones por la pandemia. Ello modificó incluso algunas de las proyecciones de que sus administradores tenían en mente. “Hay cuestiones pendientes, porque lo inauguramos y al otro día se cerró el país. Nos quedamos con toda la inversión sin poder empezar a trabajarla. Le pasó a mucha gente también. Por eso, se tuvo que aguantar más de un año”, señaló Luti.

De todas maneras, se mostró optimista y destacó que, a pesar de los imponderables, hoy mantienen un importante nivel de actividad y se proyecta con buenas perspectivas hacia el futuro. “Se demorará mucho más lograr la amortización, pero lo importante es que está funcionando y es exitosa. Hay escuelitas de fútbol que cada vez tienen más niños y se están haciendo torneos. Creo que tiene una movilidad propia y el resto lo dará el tiempo”, afirmó.

Consultado por el impulso que le darán el resto de las actividades previstas, sostuvo: “El complemento con el gimnasio era necesario, porque es una pata que falta en los complejos deportivos privados. Sin ser un club, está teniendo en la disciplina futbolística una dinámica importante. Incluso algunos clubes vienen a realizar entrenamientos acá”.

—¿Tiene calculadas todas las inversiones que viene realizando desde entonces? ¿Se pueden conocer montos?

—Son todas inversiones importantes, pero distintas. Lo que puedo decir, y que es lo importante en este tema, es que el 80% de todos los materiales utilizados fueron con proveedores locales. La inversión ha quedado en la ciudad. Si bien hay algunos proveedores de Córdoba y Rosario que en ciertos materiales tienen mejor precio, hemos priorizado todo lo local. Otro tema importante es la mano de obra local.

—Muchos empresarios se quejan sobre este punto. ¿Usted consigue mano de obra para los emprendimientos?

—Acá hemos conseguido y tomado mucha gente joven. A su vez, hay gente tercerizada en varias tareas. Se ha conseguido y de buena calidad humana. Lo que sí hacemos es un perfeccionamiento permanente, una capacitación en todos los rubros pensando que puedan continuar en los distintos emprendimientos del grupo en otras variantes e ir creciendo. La idea es que el colaborador nuestro crezca con nosotros.

—¿Cuál es el espíritu que lo anima a seguir empujando proyectos en momentos que, en general, no hay ánimos de realizar inversiones importantes?

—A esta altura del campeonato, que uno ya está en los últimos años de su vida, creo que en Paraná y Entre Ríos hay mucho para hacer. Hay mucha gente que lo hace afuera. Nosotros somos de afuera y vinimos a hacerlo acá. Es una cuestión afectiva, porque al haber iniciado este tipo de emprendimientos, ya tengo hijos radicados acá, nietos paranaenses y todo es para seguir apostando por la ciudad. Ahora apostamos más que nunca. Creo que a la ciudad se le puede dar muchísimo más de lo que tiene. Es muy importante la interrelación privada con las gestiones municipales y provinciales. Creo que esto es un despertar para el futuro y va a tener mucho más éxito.