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Pelli: “La pandemia y la crisis han aletargado el espíritu emprendedor”

El presidente de CAME Joven estuvo en Paraná acompañando al sector entrerriano y brindó una perspectiva poco alentadora para el sector y espera políticas más claras. Gustavo Sánchez Romero

Es tucumano y decidió hace un par de años presentar una lista “bien federal” -como él la denomina- para mover el sillón de Dios en Buenos Aires y que la representatividad del ala joven de la Confederación de la Mediana Empresa (CAME) se apoyara más en las federaciones del interior del país. Y lo logró.

Hoy, aprovechando un respiro que parece dar la pandemia, asegura que recorre el país para apoyar a sus grupos de referencia locales y sostener la institucionalidad, en tiempos de virtualidad.

Entregó los premios a los emprendedores, conoció algunos proyectos y mantuvo un encuentro con el ministro de Producción, Turismo y Desarrollo Económico, Juan José Bahillo.

Federico Pelli es tucumano, tiene 36 años y llegó a la entidad en busca de herramientas conceptuales para manejar su emprendimiento económico –una empresa de seguridad privada y asesoría en políticas públicas en materia de seguridad en San Miguel de Tucumán. “Estamos focalizado en prestación de seguridad física corporativa, domiciliaria, custodias etc, y seguridad electrónica. Es una Pyme mediana que lucha contra el gran crecimiento de empresas ilegales en Tucumán”, asegura como augurando que no tendrá problemas en definir a las cosas por su nombre en esta entrevista con DOS FLORINES.

-¿A la hora de las elecciones debió recostarse en alguno de los lados que tiene la interna de CAME mayor?- se le consultó sin rodeos al joven dirigente.

-La verdad es que nosotros, y lo puedo decir sin problemas, no jugamos ninguna interna y sólo buscamos que dirigentes del interior podamos dirigir sectores de CAME. Antes eso no pasaba, y Buenos Aires conducía, y los del interior rellenábamos la mesa. Eso cambió en los últimos años  Cuando fueron integrándose las cámaras del interior y por la propia dinámica de la renovación institucional se produjo el cambio. La edad de los jóvenes es de 40 años, pero a mi criterio debería ser un poquito menos, quizá de 35 años. En CAME Joven tratamos de mantenernos lejos de las internas.

Agenda.

-¿Cómo cambió la pandemia la agenda de los jóvenes de CAME?

-En principio hay que decir que nosotros, en CAME, siempre fuimos muy presenciales en casi todas las actividades. Teníamos intervenciones mucho más fuertes en las provincias de las que tuvimos desde que se presentó la pandemia. De hecho los eventos insignias nuestros que eran los “Emprender” eran masivos, con muchos jóvenes de todo el país. En la formación de dirigentes la actividad nuestra es muy presencial, y nos limitó mucho en eso. Tratamos de suplantarlo con las actividades virtuales, pero no es lo mismo.

-Eran actividades de reclutamiento, claramente…

-Sí, absolutamente. Era la clave y lo que entusiasmaba. Era lo que los dirigentes de todo el país buscaban. Las actividades nuestras en la entidad madre en Avenida Alem eran muy importantes, y nunca nos imaginamos con su ausencia que podían motivar y sensibilizar tanto a los dirigentes de todo el país. Era importante para la participación. Era llegar y encontrarse con colegas de todo el país, intercambiar experiencias, situaciones y así se va forjando un compromiso al intercambiar en CAME con el de Turismo, con el de Economías Regionales, Industria, Construcciones, etc. Esto de encerrarnos y no tener vinculaciones físicas afectó muchísimo.  

-¿Y en cuanto a los temas que venían trabajando?

-La agenda gremial empresaria se vio afectada porque todo se focalizó el año pasado en las urgencias que venía imponiendo la pandemia. No hubo mucho tiempo para gestionar con autoridades nacionales, provinciales o municipales proyectos de ley dirigidos al sector. Es más bien que no fue la prioridad y eso se cayó mucho. Los eventos “Emprender” no los hicimos, y los pocos que se hicieron fueron virtuales. Los premios “Joven Empresario” sí pudimos hacerse pero fueron en forma virtual, que no tiene el mismo impacto. Antes se hacía en salones importantes y ahora lo hicimos por Zoom. No pudimos convocar a los inversionistas o a los políticos para que se sienten y apalanquen a esos jóvenes que hicieron los proyectos o fueron premiados. Sin duda que trabajamos en una capacidad del 30 %, porque no se podía. La virtualidad tiene sus limitaciones.

-¿Podríamos decir que la virtualidad ralentiza el espíritu emprendedor?

-En una capacidad de 30 % de lo que se podría haber hecho. El año pasado, nos focalizamos cuando aparece Covid, pandemia, cuarentena empezamos a ver que muchos emprendedores de nuestra red habían dejado muchas de sus actividades normales y se habían reconvertido en plena cuarentena, en abril, en productos de la pandemia. Gente que hacía zapatillas y se puso a hacer barbijos, o gente que tenía boliches y se puso un supermercado que fueron declarados esenciales.

-¿Eso lo ve como una virtud?

-Sí, claramente, como muestra de resiliencia, de agilidad en reflejos, el interés por no fundirte. Es un reflejo joven, que fueron muchos más reactivos. Y está bien porque manejamos las redes sociales, la adaptación a los cambios, a los nuevos tiempos no es lo mismo para un empresario viejo que para uno joven. Es una característica muy marcada, y nos ocupamos de mostrar estos casos a nivel nacional y decidimos lanzar un premio para aquellos emprendedores que se ocuparon de encontrar soluciones al problema del Covid. Así nació. Los chicos le metían pilas a esto, y gracias a los grupos locales nuestros. Así vimos la necesidad de mostrar desanitizantes con luces UV, como el caso de Paraná, hasta quien fabricó dispositivo para manipular aberturas sin contacto de mano y a pedal.

-¿Es como que la pandemia despertó ese otro chip creativo en los jóvenes emprendedores?

-Sí, con soluciones inteligentes para el momento. Muchos casos de reconversión que adaptaron sus fábricas, y en muchos casos eran bases como convertir un boliche en un supermercado, que no tiene nada de innovador pero permitía sobrevivir la coyuntura.  Muchos problemas y tuvimos que despedir empleados, que no nos gusta a ninguno, pero se buscó sobrevivir.  

Actualidad.

Federico Pelli empezó su carrera dirigencial empresaria en la Federación Económica de Tucumán, entidad de más de 60 años, con gran representación de la industria, el sector primario, el comercio, con 52 cámaras representadas con citrus, arándanos, turismo, cañeros, etc. “Me metí a la comisión de jóvenes empresarios, empecé asistiendo con el interés en ver qué herramientas podía tomar para mi emprendimiento que ya tiene siete años y me fui metiendo en la política gremial empresarial y me gustó involucrarme en los debates para ver qué se podía hacer por los emprendedores. Esto era mirar al sector joven, sub 40 años, y de a poco me fui metiendo más en la institución. Llegué a presidir la comisión de jóvenes empresarios de Tucumán y fui el referente de la provincia de CAME Joven a nivel nacional. Fui un referente más a nivel nacional y en 2019, con otros referentes del interior del país, hicimos una lista federal y nos presentamos en elecciones y ganamos.

Dice Pelli que no tienen hoy un relevamiento concreto, y en Jefeder (la región de Entre Ríos) tiene unos 20 miembros, y en pandemia existirían unas mil empresas de jóvenes en todo el país vinculadas a CAME.

“Los jóvenes se mueven, tienen inquietudes y las empresas se mantienen, a pesar de las caída. Se perdieron muchos socios, porque vos tenés la faceta personal, la empresaria y la dirigencial, y en esas tres la variable de ajuste fue la dirigencial, ante las urgencias y necesidades, se relegó la participación en las cámaras empresarias.  Se perdió mucha gente producto de que cada uno estaba incendiado en sus propios problemas”, expresa el dirigente.

-¿Con qué objeto está recorriendo el país?

-El objeto es acompañar y fortalecer a los diferentes grupos de jóvenes empresarios en las distintas provincias. Tratando de estar presente físicamente, porque eso ayuda y enciende iniciativas, y orientando en lo que por ahí uno cree que puede servir y acompañando la entrega de premiso que hacen los grupos locales. Y acompañando en lo que se puede. Hay lugares que ni siquiera asistir como en Formosa, donde corrés el riesgo de quedarte 15 días aislado.

-¿Qué análisis hacen de la dirigencia empresaria juvenil de la situación sanitaria y económica del país?

-Hubo un manejo desacertado en 2020, sin dudas. La cuarentena rígida, dura, sin flexibilizaciones por cuatro meses reventó la actividad y los coletazos todavía los estamos viendo porque no te recuperás de esos cuatro meses de inactividad. En las provincias si el consumo no se recupera y la actividad económica no se reactiva fuertemente será difícil. Es cierto que hay indicadores de recuperación, pero muy leves. Las ventas minoristas son menores que en 2019. Que ya venías de una crisis de 2018. Estamos viendo un rebote estadístico ahora, que si hacés la comparación interanual, estás creciendo, pero desde el subsuelo. En lo que refiere a emprendedores es dramático lo que está pasando. Lo hablamos recién con Santiago Romero Ayala (emprendedor local) y con el ministro de Producción, Juan José Bahillo, ayer, donde se pueden tener buenas expectativas y deseos que esto mejore a medida que la situación sanitaria mejore. Pero la realidad es que el emprendedor joven, que tiene poca espalda, que no tiene recursos, y otras barreras no quiere contratar a una sola persona, porque la incertidumbre es mucha para adelante. Pongamos que dejamos atrás la crisis económica, pasamos 2020, avanzamos con la inmunidad de rebaño, y todo bien. Pero en la Argentina nosotros además de la crisis económica y la crisis sanitaria estamos atados a otra variable: qué pasa con las elecciones. Qué pasa si en las PASO hay un cisne negro de cualquier tipo, y el dólar se dispara y en noviembre hay otra crisis… Lo que está pasando es que ante la incertidumbre no hay reactivación del consumo y otras variables, pero lo peor es que no se reactiva las ganas de invertir y hacer cosas.

-Volvemos al estado actual del espíritu emprendedor…

-y sí, porque el que tenía pensado emprender antes de la pandemia no lo hizo el año pasado y no lo va a hacer ahora. Nadie va a mover un pelo, y tampoco el año que viene, al menos los primeros meses.

Demandas.

Para volver a arriesgar, para que los emprendedores recuperen ese espíritu arrollador ante las adversidades, cree que se necesitan señales muy claras desde al dirigencia política.

-¿Créditos, por ejemplo?

-Sí, financiamiento entre otros; pero también el tema de la doble indemnización para despidos que es una mala señal. Esto genera que vos no quieras contratar empleados, y ha llevado a que los emprendedores quieran trabajar con la más mínima estructura posible. Achicarse al mango. La matriz impositiva sigue igual, nada ha cambiado. Peor aún, hay municipios que inventaron la tasa Covid. Cómo a un empresario Pyme o un emprendedor le vas a plantear tasa Covid cuando se le desplomó la facturación. Es insólito.

-Sin ninguna contraprestación…

-Y sin ninguna contemplación. 42 mil Pymes cerradas, 90 mil comercios a la calle que se destruyeron. Cientos de miles de empleos que se perdieron. 400 mil puestos de trabajo que desaparecieron y no se ve desde la política que digan aflojamos impositivamente. Acá se rompe el pacto fiscal para que las provincias puedan aumentar los impuestos.

-¿Porqué CAME no pudo sostener el impulso que traía hasta la pandemia y perdió incidencia?

-Creo que hay factores externos que influyen en cosas así. Yo creo que a nivel medios de comunicación CAME sigue posicionada y sus informes son publicados, comentados y generan noticias. Si vamos a lo que es Comercio, Ventas Minoristas CAME es referencia y últimamente incide mucho en Economías Regionales y Turismo. Ahora, el tema político depende mucho de los gobiernos a quién quieren tener de interlocutor en el sector empresario. En este caso parece que el gobierno eligió a la UIA como su interlocutor como para tratar determinados temas. Pero no podés no tener en la mesa de discusión a instituciones como a CAME que representa a 1490 cámaras y federaciones de todo el país, con una capilaridad que no tienen las otras instituciones.

-¿Ve errores en el Gobierno en su estrategia?

-Creo que el gran error del gobierno es haber conformado una mesa de emergencia sanitaria y no una económica-social; y ahí sí tendrían que haber estado representados estos sectores que tanto han sufrido. Por un lado tenías una curva de mortalidad humana, pero también una curva de mortalidad de empresas que impacta en lo laboral, en la pobreza infantil del 62 %, que no se puede ningunear. Fue un error garrafal poner toda la atención en lo médico sanitario y que la economía no importe nada, independientemente que se hayan implementado el ATP o los créditos a tasa cero. Sí se convocó a los sindicatos o la UIA, como vos decís.

-¿Cómo sigue todo esto?

-Creo que se vienen meses igual de complicados de cómo viene el año. Lamentablemente esta tenue recuperación económica no va alcanzar para recuperar la actividad y no tengo muchas expectativas. El orden de cosas del proxim año se va a mantener como el actual.

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