Todo indica que caerá la producción agrícola nacional por segunda campaña consecutiva
24/09/2020
Especialistas esperan una menor cosecha para el ciclo 2020/21 que alcanzaría los 120,8 millones de toneladas. Los cultivos más afectados serán trigo, maíz y girasol. Dos Florines
En el discurso de apertura del evento, el presidente de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, José Martins, señaló que “como Bolsa reafirmamos el compromiso de generar información transparente, valiosa y confiable. Información que sirva para promover debates y que ayude a generar políticas para el sector y para un país más inclusivo y federal”.
El ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, Luis Basterra, por su parte, agradeció a la Bolsa de Cereales por permitirle estar en comunicación con todos los actores de la cadena que inician esta nueva campaña y, en particular, al presidente José Martins por su compromiso en lograr el involucramiento y la integración de toda la cadena del agro.
Insumos disponibles.
Asimismo, destacó el esfuerzo de los productores argentinos que enfrentan una difícil campaña de trigo con la seca, que disminuye las expectativas de producción, pero que al mismo tiempo mantienen el compromiso para la cosecha gruesa. Por otra parte, mencionó que “los insumos, aun con las tremendas dificultades que está teniendo nuestro país en materia de restricción externa, ya están disponibles” y auguran una campaña 2020/21 sin restricciones de accesibilidad a los mismos. También resaltó que el Gobierno está haciendo los esfuerzos para que el flujo de bienes y personas se agilice, a pesar de que aún hay situaciones complejas por resolver. Finalmente, señaló que el sector hace una tarea esencial que satisface no sólo demandas internas sino que también cumple con compromisos externos generando las divisas que son necesarias para el país.
Escenario complejo.
En el panel “Aporte de la Campaña Agrícola 2020/21”, Agustín Tejeda Rodríguez, economista jefe de la entidad, y Nelson Illescas, director de la Fundación INAI, analizaron el complejo escenario bajo el cual se va a desenvolver el nuevo ciclo productivo. “Los flujos comerciales y los precios de los productos agrícolas se ven afectados por factores disruptivos como el coronavirus, la guerra comercial entre China y Estados Unidos y la Fiebre Porcina Africana, que imprimen una importante variabilidad y están lejos de resolverse”, ´señaló Illescas. La reciente recuperación en las cotizaciones, explicada por factores fundamentales y la debilidad del dólar estadounidense, permite que los márgenes al productor se recuperen, luego de situarse muy por debajo a los de la campaña previa. “A la incertidumbre internacional, deben sumarse los factores que provienen de las políticas domésticas”, agregaron los especialistas.
El clima.
Por su parte, Esteban Copati, jefe de Estimaciones Agrícolas de la Bolsa de Cereales, destacó que el escenario climático será determinante este año, limitando no sólo el área sembrada sino también los rendimientos previstos para cada uno de los cultivos más importantes de Argentina. En consecuencia, se prevén reducciones interanuales de -1,2 % en la superficie sembrada y de -6,1 % en la producción, que alcanzarían 33,15 millones de hectáreas y 120,8 millones de toneladas, respectivamente. Los cultivos más afectados serían el trigo, el maíz y el girasol. De confirmarse este escenario, sería la segunda campaña consecutiva con caída en los números totales.
Tejeda Rodríguez señaló que el sector agroindustrial tiene un rol determinante en la economía argentina, y que su protagonismo se ha acrecentado en tiempos de pandemia. No obstante, agregó que con estas cifras la contribución del sector a la economía continuaría siendo muy importante, pero menor en 2021. El Producto Bruto de las Cadenas Agrícolas (PBA) mostraría una retracción de -0,2% en 2021, alcanzando los 31.173 millones de dólares, que no le permitiría recuperarse de la caída estimada para este año 2020 en -5,7%. Las exportaciones, por su parte, se ubicarían en torno a 25.000 millones de dólares el año que viene, con una caída interanual de -3%. La única variable que mostraría un signo positivo sería la recaudación fiscal que llegaría a los 10.954 millones de dólares, reflejando una mayor presión impositiva sobre el sector.

Estancamiento.
Con dos años consecutivos de caída en el PBA, el sector comienza a mostrar signos de estancamiento, luego del período de crecimiento que transitó entre las campañas 2015/16 y 2018/19. Al respecto, Tejeda Rodríguez indicó que podría retornarse a la senda del crecimiento con un marco de políticas más favorable a la inversión y la exportación. “Las proyecciones indican que Argentina podría duplicar su tasa de crecimiento en la producción de granos al 2029/30 en relación al escenario de continuidad de las actuales”, subrayó. Por el contrario, si retrocedemos a políticas más restrictivas, el escenario es de estancamiento con niveles de producción similares a los actuales.
Illescas, por su lado, señaló que además de los incentivos a la producción, será clave avanzar en negociaciones que mejoren la presencia de nuestros productos en los principales mercados. “Aquí es donde la ratificación del Acuerdo Mercosur-UE es estratégico para Argentina”, agregó.