ENFOQUE PORTADA

¿Subió la carne o bajaron los salarios?

Por Lucas Gurovich – informe de coyuntura del Centro Interdisciplinario de Estudios de la Facultad de Ciencias Económicas de la UNER,

El aumento del precio de los alimentos en general, y en particular la aceleración de los últimos meses del precio interno de la carne, ha impactado de distintas formas en el bienestar de la población. Estas tendencias han llevado a la aplicación de medidas tanto para afectar el nivel general de precios, como de la carne en particular.

En este último caso puntual se implicó, incluso, la prohibición de la exportación de carne por 30 días, mientras se lleva adelante negociaciones y alternativas que busquen acercar las distintas necesidades y demandas. En este marco, a continuación, se presentan las principales tendencias del precio interno de la carne vacuna en Argentina, a fin de indagar en la dimensión de su problemática.

Introducción.

Las recientes medidas de restricción del comercio exterior de carne bovina, en el marco del proceso de subas de sus precios internos, despertó una amplia cantidad de debates sobre la efectividad de dichas medidas, las consecuencias de corto y largo plazo, y la importancia de las subas específicas de los últimos meses. Este debate abarca un tema de suma sensibilidad en la sociedad, ya que la carne vacuna es uno de los principales alimentos de la dieta de las familias del país, representando entre el 20 y 25 % de la Canasta Básica Alimentaria (CBA).

La pandemia de la Covid-19 en el 2020 agravó la situación socio-económica que se venía atravesando y actuó como techo -o más bien como un yunque- sobre la inflación, principalmente debido al derrumbe de la demanda agregada. El 2021, por su parte, comenzó con la aplicación de ciertas medidas desinflacionarias, como apreciación del tipo de cambio real, reducción significativa de la emisión en comparación al año previo y cierre de paritarias en niveles del 35% anual.

Sin embargo, los precios contenidos del año previo, producto de la suba de tarifas y del tipo de cambio, comenzaron a destaparse a la par de la incipiente recuperación en la actividad y de la demanda agregada, buscando actualizarse y acercarse a sus niveles reales previos. Esto llevó a que en los primeros meses del año el IPC muestre guarismos no solo preocupantes, sino que muy por encima de las proyecciones de consultoras privadas así como de las mismas estimaciones y objetivos del BCRA y del Ministerio de Economía. Es en este contexto de alta escalada de precios generales que se observa una suba aún mayor del valor de la carne al consumidor. En consonancia, medidas – populares y efectivas para unos e impopulares e ineficientes para otros- han sido tomadas por el gobierno nacional, donde se incluye la restricción a las exportaciones como medida desinflacionaria, en busca de frenar el alza de este precio.

Por otro lado, los precios de los alimentos en Argentina se encuentran vinculados con su grado de inserción internacional. La canasta exportadora del país, con una alta incidencia de bienes agropecuarios, agroindustriales y alimentos, implica una vinculación directa entre los precios de exportación de dichos bienes y los precios internos de los mismos. Por esto, las  devaluaciones, o políticas de mayor apertura comercial y profundización de las exportaciones tradicionales del país, repercute en los precios internos de los alimentos y la canasta básica alimentaria.

Por consiguiente, en distintas instancias se han implementado políticas de regulación o restricción de exportaciones de ciertos bienes, con el fin de moderar sus precios internos o desacoplarlos de las tendencias internacionales.

Es debido a todo lo anterior que el presente análisis cobra relevancia, ya que indaga sobre el precio de la carne desde diversas perspectivas: su valor como commodity, el acordado en los remates de Liniers, el relevado como precio al consumidor argentino y en términos de porcentaje del ingreso promedio del hogar. A su vez, se compara su evolución contra el nivel promedio de inflación al consumidor (IPC) y se coteja contra la evolución del resto de la canasta alimentaria.

Principales tendencias.

El proceso inflacionario de los últimos años ha llevado a un crecimiento significativo del precio de los alimentos, impactando fuertemente en el poder de compra de los consumidores, pero agravado este efecto sobre las clases populares del país, donde el ingreso destinado a la alimentación representa un mayor porcentaje de sus gastos totales. En este sentido, desde fines del año pasado el precio interno de distintos cortes de carne bovina ha acelerado su crecimiento, aumentando por encima que las tendencias de los alimentos y bebidas y que el nivel de precios en general.

En esta dirección, desde Octubre del 2020 el precio de la carne aumentó más del 50% de su valor, mientras que la tendencia general del precio de los alimentos desde el mismo momento promedió el aumento del 25%.

A fin de indagar en estas tendencias, es necesario descomponer dicha evolución en sus tendencias locales, es decir, propias del país, y en aquellas tendencias de anclaje global.

El precio internacional de la carne como commodity no ha mostrado oscilaciones tan significativas en la última década, estableciéndose mayormente en torno a los $4 dólares estadounidenses por kilogramo.

No obstante, si ha tenido momentos de subas de precio, alzándose esporádicamente hasta sobrepasar levemente los $6 dólares estadounidenses por kilo, para luego recuperar los valores previos.

Sin embargo, a partir de la suba de finales del año 2018, el promedio del precio de la carne se posicionó por encima de su tendencia previa, en torno a $5 dólares por kg. Pero si enfocamos la tendencia desde octubre del 2020 hasta el mes de abril, se observa un aumento del precio internacional de la carne del 15%. Si bien representa un aumento significativo para el precio internacional, esto solo logra explicar parcialmente el aumento del 50% del precio interno de la carne mencionado con anterioridad.

Liniers.

Los precios en Liniers, tanto de Novillo como de Vaca Conserva -los cuales suelen usarse de referencia- han visto en los últimos años una suba sostenida de su nivel de precios tanto en términos nominales como reales. La tendencia alcista es clara para ambos tipos de carne, aunque es más pronunciada para la Vaca Conserva. Al deflactar los precios promedios mensuales acordados en los remates de Liniers por el Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM), se observa que, oscilaciones mediante, el precio del kilogramo de Novillo ha ascendido desde su mínimo de $15,95 hasta alcanzar los $24,52, mientras que el de la Vaca Conserva ha ascendido desde los $8 hasta superar los $15,5.

Es decir, subas respectivas de 53,75% y un 94,25% en términos reales durante dicho periodo. Asimismo, estos cortes aumentaron el 26% y 23% en forma interanual hasta abril 2021, en términos reales. Esto ha llevado a que el precio de la carne encuentre uno de sus mayores precios reales en los últimos 5 años.

Si se observan los precios de Liniers en dólares oficiales, el panorama es distinto. El valor del kilogramo de carne de Vaca Conserva se mantiene al alza, aunque en una proporción muy inferior.

Por otro lado, la tendencia del kilogramo de carne de novillo, como en el cuadro anterior, es directamente negativa, aunque mostrando un fuerte repunte en los últimos meses.

A diferencia de los precios deflactados en pesos, donde el aumento real del kilo de novillo fue muy inferior al aumento del precio de Vaca Conserva, al observar el dato en dólares ambos valores fueron bastante más similares, habiendo un aumento del 71% entre el valor máximo y mínimo por kilo de novillo y del 85% entre el máximo y mínimo de Vaca Conserva.

Cortes.

Por otro lado, en cuanto a los cortes que se comercializan en forma habitual a los consumidores, también se identifica una tendencia diferente. En el recorte temporal seleccionado, puede observarse que el precio del kilo de carne, tanto para el asado como para el promedio de otros cortes, muestran una tendencia bajista en términos reales hasta octubre de 2019, donde comienzan a subir en forma sostenida. A su vez, se observa que el precio del asado sube con mayor énfasis que el resto de los cortes.

Los cortes contemplados en el promedio de cortes son: Asado, Bife Ancho, Bola de Lomo, Cuadril, Falda, Lomo, Nalga, Tapa de asado y Vacío.

En los últimos meses, esta tendencia ha implicado que el precio real del asado en términos comparativos con el resto de los cortes haya aumentado en forma significativa, equiparándolo. Al ser el asado un corte más popular, y con menor vínculo con el comercio exterior, esta tendencia es la que mayor sensibilidad presenta en el conjunto de la sociedad.

La contracara de dicha tendencia del precio es la evolución del poder adquisitivo de los salarios de Argentina y, por consiguiente, la capacidad de compra del ingreso promedio de las familias del país. Cuando se observa el poder adquisitivo de una familia promedio, se aprecia que la capacidad de compra de kilogramos de carne viene en franco descenso desde Noviembre de 2017, donde se alcanzaron los 122 Kg para un Ingreso total promedio de un hogar, según EPH.

Este guarismo alcanzó su mínimo de 75,3kg por ingreso total familiar en Enero de 2021, representando una caída del -38% desde aquel pico.

Este proceso se compone por dos tendencias distintas: la pérdida general de poder adquisitivo del ingreso de las familias del país, por un lado, y la aceleración del precio de la carne por sobre el resto de los precios, por el otro. El primer efecto da cuenta de la fuerte caída de poder de compra general de los ingresos desde 2017 hasta mediados-fines de 2019, mientras que a partir de dicho momento, el poder de compra de carne en forma particular cae aún más significativamente, a partir de la disparada de dicho precio.

Conclusiones.

Entonces ¿subió la carne, o bajaron los salarios? Claramente se identifican ambas tendencias, en distintas magnitudes, con factores explicativos tanto coyunturales como de largo plazo. El proceso inflacionario en general, y el aumento del precio de los alimentos en particular de los últimos meses, se presenta luego de tres años consecutivos de caída del salario real promedio del país.

Como se pudo observar en este informe, la evolución del precio de la carne en el último tiempo representa un perjuicio al poder adquisitivo de los consumidores, exacerbado por el hecho de que ha evolucionado con una vorágine mayor a la del resto del índice de Precios de Alimentos y Bebidas. Esta suba real se ha visto en parte explicada por el mercado internacional, donde parecería haberse hallado un precio de equilibrio mayor al anterior, pero esto ciertamente no logra explicar el fenómeno en su totalidad.

En el mercado de Liniers, usualmente pensado como el origen de la cadena de comercialización, se ha comprobado una suba de los precios reales de la carne de vaca conserva y novillo. Si bien esto encuentra correspondencia al analizarse los precios en dólares, esto no es tan notorio como en pesos constantes.

Por otra parte, los consumidores han visto una nueva y agravada tendencia de los precios constantes de la carne desde finales de 2019 hasta la actualidad, apreciándose una disminución del 38% de la capacidad de compra de carne por parte los consumidores al estudiar el ingreso promedio del hogar.

Finalmente, se espera que este informe sea de utilidad a la hora de contextualizar el debate actual sobre los precios de la carne y dé pie a la elaboración de otros estudios pertinentes a la discusión pública y la elaboración de políticas.

Fuentes consultadas:

• INDEC – Instituto Nacional de Estadísticas y Censos

o IPIM: https://www.indec.gob.ar/indec/web/Nivel4-Tema-3-5-32

o IPC: https://www.indec.gob.ar/indec/web/Nivel4-Tema-3-5-31

o EPH: https://www.indec.gob.ar/indec/web/Institucional-Indec-BasesDeDatos

• IPCVA – Instituto de la Promoción de la Carne Vacuna Argentina

o http://www.ipcva.com.ar/

• Banco Mundial

o https://www.worldbank.org/en/research/commodity-markets

• BCRA – Banco Central de la República Argentina

o http://www.bcra.gob.ar/PublicacionesEstadisticas/Tipos_de_cambios.asp

• Mercado de Liniers

o http://www.mercadodeliniers.com.ar/dll/hacienda1.dll/haciinfo000002

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