“Somos amortiguador de un sistema de garantías que tuvo un traspié, pero está sólido”
26/04/2026
Las sociedades y fondos de garantía se reunieron en Paraná. La gerente de la cámara, María Paula Di Pietro, aseguró que el sector tiene potencial de crecimiento. Reconoció que “efectivamente hay mora”, pero negó que sean niveles preocupantes y consideró que se encuentran en un proceso de transición y reconversión. “El crédito para la pyme se necesita”, enfatizó, y sugirió “perderle el miedo a la deuda”. Por Nahuel Amore
La Cámara Argentina de Sociedades y Fondos de Garantía (Casfog) aterrizó en Paraná esta semana para llevar a cabo el Día Pyme, un encuentro que conectó a las SGR y los Fondos del país con entidades bancarias e instituciones financieras de la región. En el Centro Provincial de Convenciones, la institución aprovechó para presentar alternativas de crédito y programas de asistencia diseñados para la estructura de las pymes entrerrianas, en tiempos donde crece el financiamiento pero también las dificultades de las empresas ante el cambio de políticas y la retracción del mercado interno.
María Paula Di Pietro, gerente General de la entidad, destacó la necesidad de salir a Buenos Aires y llegar a las provincias para expandir este tipo de herramientas financieras, todavía desconocidas en determinados rubros del sector privado. En diálogo con DOS FLORINES, señaló que ven con buenos ojos el potencial de Entre Ríos, sobre todo vinculado a la agroindustria, ya que demanda créditos para invertir y expandirse. Al respecto, marcó las oportunidades que se presentan e instó a los profesionales a formarse para completar las carpetas con la documentación requerida.
En otro orden, reflexionó sobre la coyuntura que atraviesa el país. Admitió que creció la morosidad de las pymes, pero negó que los indicadores fueran preocupantes. “Efectivamente estamos viendo, en comparación con años anteriores, un nivel de mora más alto de crédito pyme en general. Pero está en términos naturales de crédito productivo”, sostuvo, y remarcó: “Hoy somos amortiguador de un sistema que está con un traspié, no serio; pero el sistema de garantía está sólido, está fuerte”.
“Dios atiende en el interior”
—¿Con qué objetivos salen de Buenos Aires y llegan a provincias como Entre Ríos? ¿Federalizar?
—Sí. Dios no atiende en Buenos Aires, Dios atiende en el interior y tenemos que ir a buscarlo. Hay un potencial enorme. Se ven mipymes, se ven pymes más grandes, medianas, que tienen mucho para decir, por hacer y que efectivamente en el acceso al crédito puede haber una diferencia. Lo notamos cada vez más en las provincias, cuando sacamos a nuestros socios y tratamos de recorrer el interior. Entre Ríos es la décima provincia.
—¿Qué ven en Entre Ríos para poder financiar?
—El agro es lo primero que está sobre la mesa, además de la parte avícola, de huevos, la ganadería. Es muy importante el agro para el sistema de garantías. Es ahí donde somos muy buenos calificando y atendiendo el riesgo.
—¿Con qué otros sectores buscan vincularse o ven potencial?
—Tuvimos un taller con el Polo Tecnológico sobre garantías intangibles. El desafío que tenemos como sistema es entender, calificar y evaluar a empresas que ya no tienen un campo, las vacas o el galpón…
—Sectores como la economía del conocimiento.
—Así es. Para todo el sector y el ecosistema financiero, nos cuesta entender y cambiar la cabeza. El taller fue para escuchar y que nos cuenten sus problemas. El reclamo por el crédito está. En Argentina la relación crédito-PBI es muy baja.

La carpeta y el rol de los profesionales
—Eso les hace pensar que hay un potencial de crecimiento…
—Enorme. Estamos por debajo. Mientras que el promedio en la región es 50, nosotros estamos de 3 a 15. Hay mucho por crecer y en ese salto todas estas entidades intermedias del ecosistema financiero tenemos que mejorar y apuntalar. Eso es parte de lo que perseguimos como Cámara en las entidades de garantías. Mejoremos y profesionalicemos porque se viene otro mundo, una transición que vamos a tener que acompañar.
—La escasez de financiamiento es un problema transversal a todas las empresas y más difícil es para las pymes. ¿En qué lo ayuda una acceder a una garantía?
—Les resulta difícil. Pero hay opciones. Hay que armar la carpeta y perderle el miedo a la deuda. Compramos una heladera en cuotas y la casa al contado. Eso tiene que cambiar. Arrastramos un crédito difícil y hay que salir para adelante. La pyme, desde el día en que se constituye, tiene que tener su carpeta, el balance en condiciones, la data en ARCA. El LUFE es un Legajo Único Financiero Económico a nivel nacional para la mayoría de los bancos y las entidades de garantías.
—¿Cómo funciona el LUFE?
—Si necesitás una garantía para que te evalúe, te pido el CUIT, que va por motores automáticos de búsqueda, va al LUFE y trae la información que la pyme alguna vez presentó en ARCA, y que hicieron un click para que esté disponible. Yo ya te puedo decir si estás o no, si podés contar con una garantía y, a partir de ahí, con esa garantía ir a buscar el monetizador. No es tan difícil. Hay que pedirle a los contadores que se ocupen de eso, que entiendan de financiamiento.
—Es un llamado de atención a los profesionales que traen otra formación y que, por desconocer estas herramientas, pueden no usarlas y quedar afuera.
—Exacto. A lo mejor no quedás afuera, sino que me pierdo posicionarme mejor, tener un rendimiento y eso a lo mejor me sirve para un pago. Me pierdo el mercado capitales, las Alycs; qué hago con esa estructura comercial concreta. Si me paga mi proveedor a 90 días, tengo una factura de crédito, un cheque, lo adelanto. Puedo negociar en el mercado de capitales; me cuesta mucho, voy a tener una tasa de descuento, pero tengo la plata en 48 horas. Es conocerlo. Habrá algún empresario que tiene tiempo para pensar eso y quiere hacerlo; y habrá algún otro más tradicional que seguirá llevando los cheques a lugares más conocidos. Hay que entender que hay un mundo aparte de financiamiento. Repasen, contáctense con Alycs, con SGR, con el fondo local, con quien sea y vean en qué estado están. Incluso vean que si mi carpeta no me permite calificarme por lo que quiero, mejorémoslo. Entendamos qué le tengo que presentar a la entidad financiera para que me dé mi crédito.
Garantías sindicadas
—¿Cómo están trabajando en conjunto las SGR y Fondos a través de las garantías sindicadas?
—Está el trabajo individual de las SGR y los Fondos, y después está el trabajo colectivo que potencia la Cámara, entendiendo que hay determinados nichos que hasta las propias entidades de garantías pueden no conocer, como el caso concreto de los emprendedores. Había fondos que eran para emprendedores y la SGR o el fondo no tenía tan claro cómo calificar a un emprendedor que tiene 10 meses, 20 meses y que pide $10 millones. Lo que se hizo fue unirse bajo la estructura de la Cámara y se estandarizó con la tecnología. Así, sube una pyme, que se contacta con la Cámara y una sola entidad de garantía. Y el monetizador, lo mismo: una sola SGR. Se va un aval que en realidad es el nombre de uno, pero en representación de un mínimo de 10, 30 SGR y, en el caso que haya que cumplir alguna obligación porque la pyme tuvo algún traspié y no pagó, directamente paga la SGR líder.
—A la pyme le unifica y le simplifica el camino.
—Sí. Y además tenés una carpeta que van a ver 10, 15 o 20 entidades de garantía. Además, le flexibiliza la comisión. Nos juntamos para hacerle un upgrade a la pyme y es menos comisión. Además nos juntamos para flexibilizar un poco, porque diversificó riesgo. Lo tomamos como herramienta de empuje y de ancla para industrias que cuesta más acompañar.
Desafíos en contextos complejos
—Informes con datos del Banco Central advierten por un aumento de la morosidad de las pymes y esto impacta en el esquema de las SGR. ¿Preocupa este dato? ¿Qué lectura hacen del contexto actual?
—La Argentina es cíclica. Pero efectivamente estamos viendo, en comparación con años anteriores, un nivel de mora más alto de crédito pyme en general, sea crédito bancario o mercado de capitales. Eso también impacta en las SGR o en los Fondos porque avalamos ese crédito. En cuanto al sistema, hoy estamos en 3,6 de un riesgo vivo de garantías totales de 3,4 billones de pesos. Para nosotros es un nivel más que aceptable. Hay mora. En comparación con años anteriores que había 0,7 o 0,8, sí se incrementó. ¿Es preocupante? No, porque está en términos naturales de crédito productivo.
—¿Y cómo enfrentan las sociedades y fondos estas circunstancias? ¿Están sólidos?
—Las SGR y los fondos somos como una suerte de amortiguador para los bancos, porque esa cartera está garantizada. Hubo toda una resistencia del sistema bancario en sumarnos, en entender que esta característica preferida era mejor que una hipoteca. Porque al día siguiente llamo y antes de los 30 días tiene que estar puesto ese dinero. Hoy somos amortiguador de un sistema que está con un traspié, pero no serio. Efectivamente hay mora, hay más caída. Hay una transición, hay una reconversión y estamos acompañando ese proceso. Pero el sistema de garantía está sólido, está fuerte, como los bancos que están acompañando.
—En este contexto, ¿hacia dónde avanza el sistema? ¿Cuál es el desafío principal de las SGR?
—El desafío es seguir creciendo. Las SGR funcionan a partir de un fondo de riesgo que colocan dinero los privados, los socios protectores. Ese fondo se actualiza por inflación, es decir, tiene un camino. Pero el sector está enfocado en buscar alternativas. Entendemos que va a haber un próximo tiempo de crecimiento o de reconversión de pymes; depende de cómo uno lo mire. El dinero, el crédito para la pyme, se necesita. Nuestro horizonte es convocar cada vez más monetizadores, unirnos para potenciar nuestros fondos, apostar a un reafianzamiento de un fondo público más grande, un segundo piso, donde uno pueda volcar gran parte de ese riesgo y compartir con un fondo público, que además hace la suerte de blindaje del sistema. Para ahí vamos. Se está trabajando fuerte con la autoridad de aplicación. El objetivo es crecer y acompañar a las empresas.