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Paro en los puertos: cómo repercute la medida de fuerza en las Pymes del sector

La mayoría de las empresas que prestan servicios a buques se ven severamente afectadas por la falta de facturación durante estos días en que los aceiteros paralizan los puertos del país.

La extensa medida de fuerza que lleva adelante el gremio de los trabajadores aceiteros durante los últimos días mantiene paralizada la actividad portuaria en casi todos los puertos del país y está afectando a gran parte del sector, pero con mayor gravedad a las pequeñas y medianas empresas. En consecuencia, muchas Pymes que brindan servicios a los buques, ya sea de amarre, reparaciones, abastecimiento y hasta estiba, comenzarán a sufrir en breve la baja en sus facturaciones. “Los días que no se trabajan no se facturan y tampoco se recuperan”, coinciden la mayoría de los empresarios.

Desde el sector de la estiba, consultados por Criterio Portuario respecto a la situación por la que están atravesando, indicaron que el paro los perjudica “porque los barcos no pueden cargar” y que en el corto plazo “unos 600 estibadores no cobrarán sus haberes porque no pueden trabajar”. Esta última cifra hace referencia solo a los trabajadores afiliados al SUPA de Puerto General San Martín. “Esta medida de fuerza no solamente perjudicará a las empresas sino también al gremio que tiene trabajadores que no pueden prestar sus servicios”, indicaron.

Servicios.

Por su parte, el titular de La Barquita S.R.L, Martín Maggiori, advirtió que las empresas de lanchaje “están sin servicios y no hay recambio desde hace una semana”. “Hay más de 120 barcos fondeados en recalada esperando para subir y un montón de proveedores marítimos que aguardan para abastecer a esos barcos que se encuentran frente a Montevideo”, explicó.

Mientras que Pablo Molnar, socio gerente de Overport, comentó que por el tipo de servicio que brinda, en estos momentos el parate los beneficia, pero que le puede traer inconvenientes cuando se levante la medida de fuerza: “A nosotros por los servicios que brindamos nos favorece en estos momentos, pero por otro lado nos puede afectar cuando se levante la medida, ya que hay muchos barcos a la espera para subir y si salen todos los trabajos juntos, no llegaremos a cubrir todos los servicios”.

En tanto, Miguel Segovia, director de Mas Shipping Ltd., advirtió que a causa de la situación muchos barcos están siendo desviados hacia puertos de Brasil. “Ningún paro es bueno, lógicamente. El país está perdiendo un montón de entradas de divisas, las entidades agropecuarias también se ven afectadas. Las empresas estamos todas muy perjudicadas por la situación. Las radas se están llenando de barcos y hay muchos que están siendo desviados a puertos de Brasil. Esperemos que se pueda solucionar lo antes posible”.

Leonardo Pillud, representante de Plus Ultra, fue tajante respecto a las pérdidas económicas que representan los días de paro en el sector: “Estamos en un 90% parados en todas nuestras tripulaciones. Tenemos lanchas en San Nicolás, Arroyo Seco, Rosario y San Lorenzo. Esta cantidad de días que van de paro no se recuperan más. En febrero o marzo, cuando se cobra diciembre, tendremos un problema grande cuando tengamos que pagar cargas sociales, sueldos y proveedores. Por más que los barcos estén esperando en recalada no soluciona nada, porque no van a subir y cargar todos en dos días. No es lo mismo. Esos 15 días que no operaste los perdiste”.

 Señales.

Por su parte, Daniel Rey, de la agencia marítima El Hauar, explicó que “los barcos parados no son señal de progreso” y que su empresa “deberá pagar costos fijos a pesar de no generar ingresos durante este tiempo”.

“Esto nos perjudica de manera indirecta. Los barcos parados no son señal de progreso. Es la actividad que se para. Nosotros tenemos remolcadores tripulados para cubrir operaciones y si no tenemos barcazas para meter en los muelles no tenemos ingresos, pero luego las erogaciones fijas debemos cumplirlas igual. Al detenerse todo, como uno no terceriza y asume gastos porque es el último eslabón, no tiene desde donde recuperar el dinero porque estuvo todo parado. Tenemos sueldos por cubrir más allá de que en este tiempo no generemos ingresos porque no prestamos servicios”, resumió Rey.

Por último, Fernando Bassán, de Servirío, dijo que el paro afecta el funcionamiento de la empresa de manera directa en la cantidad de buques que reciben y que hay muchos que son redirigidos a otros puertos, y por lo tanto no le prestarán servicios. “Nos afecta en la cantidad de buques que recibimos. Hay más de cien barcos parados en el río y otros tantos en zonas comunes. Los que están ahí están cambiando de puertos, los mandan a otro país o al puerto de Bahía Blanca o Necochea. Esos barcos no entran acá, perdemos porque no podemos facturar y sin embargo los costos fijos los tenemos. La situación nos afecta mucho, porque no estamos de paro, las terminales y empresas de prácticos descontarán los días que no trabajaron, pero nosotros no podemos. Tenemos un costo fijo que seguimos pagando a pesar de no tener ingresos”.

Fuente: Criterio Portuario

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