Molinos San José proyecta 2026 con nuevos productos e inversiones sujetas al contexto
21/12/2025
Noemí Gasparín analiza cómo impactó la retracción del mercado interno en las ventas de harinas y pastas secas. Mira 2026 con optimismo, pero no dejó de aclarar que para invertir serán claves los incentivos nacionales y la baja de tasas bancarias. Evaluó además los ejes centrales de la reforma laboral y tributaria. Por Nahuel Amore
Molinos San José, empresa familiar dedicada a la producción de harinas de trigo y la fabricación de pastas secas, cierra un año complejo con nuevos desafíos en marcha de cara a 2026. Noemí Gasparín de Dellizzotti, vicepresidente de la firma ubicada en el Parque Industrial de Paraná que emplea a unos 80 trabajadores, destacó que pudieron adaptarse a un mercado interno competitivo y ajustado, con mayor eficiencia y nuevos productos que lanzaron y continuarán fortaleciendo. Al respecto, anticipó que apostarán por ampliar la línea de bizcochuelos y otras premezclas.
La empresaria, en un mano a mano con DOS FLORINES, se mostró con optimismo y cautela al mismo tiempo sobre el escenario futuro. Destacó las proyecciones de crecimiento que siempre impulsa la empresa y las inversiones previstas para el año próximo, aunque aclaró que los proyectos más importantes dependerán fundamentalmente de la puesta en marcha del Régimen de Incentivo a las Medianas Inversiones (RIMI) que se debate actualmente en el Congreso y de la mejora de variables clave como la necesaria baja del costo financiero.
“Las empresas locales somos pymes que la peleamos todos los días, que reinvertimos y damos trabajo. No queremos que nos regalen nada, pero tampoco que nos maten”, sintetizó también sobre el espíritu que reina entre los industriales de Entre Ríos, para lo cual no dejó de analizar las problemáticas laborales y tributarias que afectan al sector. En ese sentido, alertó una vez más por la creciente informalidad que genera competencia desleal, por la necesidad de seguir bajando impuestos de manera progresiva y por la importancia de que se apruebe una reforma laboral que reduzca los riesgos ante la creciente litigiosidad.

Balance 2025
—¿Cómo calificaría el año para Molinos San José, teniendo en cuenta la caída del consumo interno en distintos sectores?
—Si tenemos en cuenta que los farináceos y las pastas secas que trabajamos son productos básicos del consumo, no debería habernos afectado tanto la economía nacional. Pero sí se sintió, especialmente en los últimos meses. Panaderos de Buenos Aires, Paraná o la provincia comentan la gran caída que tuvo la venta de la panificación y, por supuesto, más agravada la parte de facturas por un tema realmente económico dado que la gente ajusta el bolsillo.
—¿Hay un impacto de lo económico y también cultural en el rubro?
—Sí. La gente está acostumbrada al pan y a la factura. Pero cuando te aprieta el bolsillo, dejás las facturas. El tema es que ha caído también el pan de una forma bastante alarmante. En los molinos también se sintió un poco la retracción de la demanda.
—¿Hay también mayor competencia?
—La economía informal es mortal para nosotros, porque cuando competís en la calle estás compitiendo quizás con precios similares, pero uno tiene IVA, tasas municipales, impuestos provinciales, impuesto a las Ganancias, mientras que competís contra gente que trabaja totalmente al margen y esto determina valores finales distintos. En este contexto, nos hemos visto un poco afectados, aunque no fue un castigo muy fuerte.

—¿Qué sucedió con la venta de fideos?
—No golpeó tanto al fideo; fueron algunos meses, sobre todo agosto y septiembre. Después mejoró. Tampoco estamos produciendo la misma cantidad que hace dos o tres años atrás, pero ya estamos acercándonos. Creo que en las pastas estamos en un nivel medio de clase media que normalmente para la comida gasta un poquito más. No elaboramos los productos más caros del mercado como hay algunas marcas de fideos con trigo candeal, pero tampoco estamos compitiendo con los de más abajo donde está toda la línea informal y los precios son una vergüenza.
—¿Cómo repercute en la empresa la importación de fideos que llegan, por ejemplo, con la bandera de Italia y otros países? ¿Incide?
—Sí, quizás no tanto acá porque normalmente llegan a los grandes supermercados de Buenos Aires y no tanto en el interior. De todas maneras, si tiene la banderita italiana normalmente no son baratos; en general son fideos caros y buenos. Los productos que vinieron de otros lados como Albania o similares, llegaron a precios que realmente es imposible llegar, es decir, la mitad de nuestros costos reales. Eso embroma mucho. En cuanto a la política económica, estoy de acuerdo con la libertad. Es bueno que haya apertura comercial, que las empresas compitan dentro y fuera del país. Pero las reglas de juego tienen que ser internamente parejas para todos. Saquemos la informalidad y después compitamos. Cuando abrís la importación de productos, hacenos competir, pero danos las herramientas para competir. Si me estás matando con la cantidad de impuestos, si tenemos problemas laborales y otras cosas que no están bien, no estamos compitiendo con el exterior; me estás matando. En definitiva, no nos afecta mucho a nosotros directamente, pero sí a la industria nacional.

Impuestos y leyes laborales
—¿Qué mirada tiene sobre la reforma laboral y tributaria que comienza a debatirse en el país?
—He seguido ambos temas desde las noticias y me parecen muy importantes varios puntos que se están pensando tocar. No soy una inconsciente que pide sacar todos los impuestos ya. Sé que no podemos sacar todos los impuestos ya y que hay que corregir un poco cada día e ir avanzando. Al campo no le van a sacar todas las retenciones, pero cada vez que sacan dos puntos, vamos hacia un punto final que va a ser interesante. El hecho de disminuir las alícuotas de Ganancias, probablemente un 3%, termina siendo importante porque termina ayudando. Y al gasto público hay que achicarlo porque si no lo pagamos entre todos.
—¿Y en cuanto a la reforma laboral? ¿Qué destaca?
—Cuando hablamos de reformas laborales, hay cosas que no pueden seguir existiendo de esta manera, porque hay normas que tienen 50 o 60 años. Es ridículo porque ha cambiado todo el universo. No podemos tener esto que le llaman “la industria del juicio” en la forma activa que se ha tenido últimamente y no podemos tener tampoco jueces que sean tan partidarios de una determinada mitad de la situación.
—El sector privado advierte por el impacto contra las pymes fundamentalmente.
—Hay casos de empresas que tienen tres empleados, uno les hace juicio y las mata. Tampoco estoy diciendo que con esto los empresarios pueden hacer lo que quieran, para nada. Lo que pido es que la Justicia sea justa, valga la redundancia. La Justicia está para estar en el punto medio de las dos partes y hacer lo que corresponde. Cada uno tiene que ser responsable de lo que hace. En ese sentido, tengo muchas expectativas de las dos reformas. No sé cuánto podrán hacer en un primer paso, pero lo que se haga va a ser positivo, va a ir avanzando.
—En cuanto a impuestos y tasas, ¿cómo evalúa hasta el momento la gestión Frigerio?
—En la provincia, el gobernador dice que achicó algunos impuestos; otros no los he visto tanto. Ahora bajará una contribución sobre la energía que cobran los municipios, que pasará del 8,69 al 6% a partir del 1 de enero. Eso ayuda porque en las facturas de las empresas que consumimos mucha energía, es un montón de plata. Si me la dejan, no me la voy a llevar al exterior, la voy a reinvertir acá. Todas las empresas locales somos pymes que estamos peleando todos los días, que reinvertimos acá, que damos trabajo, que estamos luchando. No pido que nos regalen nada, sino que nos den una mano y no nos maten.

Proyecciones 2026
—¿Cómo proyecta Molinos San José 2026? ¿Con optimismo, con cautela?
—Somos originariamente positivistas y muy optimistas. Siempre miramos el vaso más lleno que la parte vacía. Este año no nos afectó tanto porque uno se va adaptando. Hemos seguido con inversiones más pequeñas de las que hacíamos habitualmente, porque las más grandes las tenemos en la gatera. Hemos sacado productos nuevos, como la línea de bizcochuelos con dos sabores y ya estamos preparando para registrar una línea completa con nuevos sabores. Seguramente vamos a salir con otras premezclas, especiales para pizza o pan casero. Nuestro producto estrella sigue siendo la harina 0000, que no hay con qué competirle y que sirve absolutamente para todos los productos. La idea es seguir por esa línea y pensamos que para 2026 va a seguir mejorando, tenemos esperanzas. Seguimos a la expectativa con los silos llenos de trigo; con más de un año de stock de trigo para más de un año de producción.
—¿Van a realizar inversiones de largo plazo?
—Tenemos inversiones previstas especialmente a partir de estas nuevas normas que van a salir, adicional al RIGI nacional, que no va a ser para las grandes inversiones sino para todas las pymes que van a poder, a partir de determinados montos, acceder a ciertos beneficios. Además, estamos esperando que se regularicen las tasas financieras porque ha sido un disparate. No íbamos a hacer inversiones a largo plazo con 80% de tasa. Creemos que cuando esto se regularice vamos a seguir con otras inversiones que tenemos previstas.
—¿Cuáles serían esas inversiones?
—Lo más inmediato sería para dar solución a los depósitos de pastas secas que están muy acotados. Hemos incorporado una máquina muy grande productora de fideos cortos, los guiseros o soperos, y si bien tenemos almacenaje para millones de paquetes en cada depósito, nos estamos quedando muy pequeños. La idea es adicionar a la nave de producción de pastas un almacén inteligente, ciento por ciento automatizado, todo a través de robotización. Es una inversión interesante, pero es sumamente importante porque nos estaría habilitando para poder seguir después con una extensión de otra línea de producción de pastas secas, que también la tenemos pensada. Hasta ahora actualizamos las que tenemos. De todas maneras, vamos a tener que poner otra porque estamos trabajando un poco al límite en una de las líneas.
—¿Hay otros proyectos más ambiciosos en carpeta?
—Siempre tenemos pensada la fábrica de galletitas. Pero este tiempo no era la mejor opción porque todas las golosinas, especialmente las galletitas que también son alimento, también han sufrido la economía. Además, las galletitas tienen insumos costosos. A nosotros nos gusta hacer cosas de calidad, entonces nos está frenando un poco ese contexto. Está difícil.

Mejoras en el Parque Industrial de Paraná
Como presidenta de la Asociación de Empresas del Parque Industrial de Paraná (Asempi), hizo un repaso de los logros alcanzados durante el año que venían siendo reclamados históricamente. Uno de ellos es la instalación por parte de Banco Entre Ríos de una dependencia automatizada con cajeros automáticos, clave para los más de 5.000 trabajadores del sector, además de la posibilidad de realización de trámites en dichas oficinas.
Al mismo tiempo, valoró la recuperación de una ambulancia tanto para el Parque Industrial como para los vecinos de la zona. Señaló que ello se complementa con la instalación de una sala de primeros auxilios, conectada con el sistema de atención de emergencias del 107. También mencionó la importancia de la sala de monitoreo del sistema de videovigilancia ante hechos delictivos que suelen ocurrir.
Por otro lado, valoró el interés creciente de empresarios que quieren radicarse en el Parque Industrial de Paraná. Si bien no hay demasiados espacios vacantes, señaló que se realiza un trabajo junto a la Municipalidad para que avance en los trámites correspondientes para otorgar los terrenos disponibles.
Finalmente, valoró el recambio de luces Led; el avance de obra para finalizar el acceso este a la ciudad a través de la Ruta 12, con la reconstrucción de calle Miguel David y Salellas y el proyecto futuro para construir una bajada de acceso a la autovía; el trabajo de limpieza de la vegetación, más necesaria aún en meses de calor. “Todo esto ayuda a que haya más entusiasmo. Hay empresas que están construyendo y eso nos pone contentos. No tenemos empresas caídas y se han defendido, a pesar del contexto que afectó a algunos sectores”, cerró.