Martín Lombardero: “Estamos en una crisis de ansiedad y la felicidad está puesta en el consumo”
27/09/2026
El médico cardiólogo habló en Paraná sobre miedo, ansiedad, estrés y consumismo. Planteó que el modo de vida actual impacta en la salud. Recomendó "bajar un cambio", respirar mejor y fue contundente: "No es con pastillas".

El médico cardiólogo Martín Lombardero, especialista en Imagen Cardíaca, investigador y escritor, participó este jueves del XIII Congreso Funcionalmente en la ciudad de Paraná, organizado en el Centro Provincial de Convenciones. En ese marco, dejó una fuerte definición sobre el impacto del miedo, la ansiedad y el consumismo en la salud: “Estamos en una crisis de ansiedad”.

En entrevista con DOS FLORINES, Lombardero sostuvo que el contexto social, económico y cultural actual empuja a las personas a una sobreadaptación permanente que los hace perder de vista lo realmente importante de la vida. “Ese miedo genera una ansiedad gigantesca y esa ansiedad genera enfermedad”, advirtió.

El especialista explicó que, a su criterio, existe una distancia cada vez mayor entre la velocidad de los cambios culturales y la capacidad biológica de adaptación de las personas. “La cultura va como un jet supersónico a la velocidad de la luz y los genes no cambian”, señaló.

Ansiedad, miedo y consumo

Lombardero vinculó esa crisis de ansiedad con un entorno que definió como competitivo y consumista. “Me tengo que adaptar, sobreadaptar y gastar una enorme energía al entorno consumista, que hoy es competitivo al máximo, tóxico”, expresó.

En esa línea, planteó que la publicidad y los estímulos constantes alimentan una búsqueda permanente de satisfacción a través del consumo. “Hoy, el bombardeo de publicidad que entra en tu subconsciente te genera la ansiedad de comprar”, sostuvo.

Para el cardiólogo, el problema aparece cuando la idea de bienestar queda atada a la posesión de objetos o bienes. “Parece como que es la felicidad que el hombre corre arriba de una cinta, buscando una felicidad que en realidad nunca va a alcanzar, que es el consumo”, afirmó.

Y resumió: “Hoy la felicidad está puesta en el consumo. Ese es uno de los errores más graves que tenemos”.

“Ser para estar” o “hacer para tener”

Lombardero propuso tomar conciencia del modo en que cada persona inicia su día y enfrenta su vida cotidiana. “Te invito a tomar conciencia de dónde estás parado. Estás parado arriba de una cinta de correr donde no llegás a ningún lado”, señaló.

En ese sentido, diferenció dos formas de vivir: “O estoy en modo ser para estar, o estoy en modo hacer para tener”. Según explicó, el primer camino implica estar en el presente, disfrutar los vínculos y registrar lo cotidiano; el segundo, en cambio, lleva a correr detrás de metas de consumo que nunca terminan de satisfacer.

“El momento en que comprás un auto cero kilómetro espectacular, te dura 20 días la fascinación. Después te aburriste y ya querés otra cosa. Porque la dopamina funciona así”, graficó.

El impacto del estrés en el corazón

Consultado como cardiólogo sobre cuánto puede resistir el corazón ante este modo de vida, Lombardero remarcó que la mente y el cuerpo funcionan integrados. “Todo lo que pasa en tu mente enseguida repercute en tu cuerpo. Entre ellos, el corazón”, indicó.

El especialista explicó que el estrés sostenido mantiene al organismo en estado de alerta y eso afecta especialmente al sistema cardiovascular. “Cada vez que vos estás muy estresado, el primero que recibe todo es, además del intestino y el estómago, el corazón”, afirmó.

También advirtió que, si bien la atención médica y tecnológica permitió mejorar la sobrevida dentro de los hospitales, persisten riesgos vinculados a la sobreexigencia cotidiana. “La gente sigue muriendo de muerte súbita porque está sobreexigida”, expresó.

Agradecimiento, perspectiva y respiración

Sobre posibles herramientas para enfrentar la ansiedad, Lombardero habló de recuperar prácticas simples y sostenidas. “Una de las cosas es vivir en modo de agradecimiento”, señaló, y contrapuso esa actitud con la queja: “La queja es tóxica”.

También recomendó mirar los problemas en perspectiva, tomar conciencia del entorno y “bajar un cambio”. En ese punto, mencionó la meditación, la respiración consciente y la atención plena como formas posibles de volver al presente.

“No es con pastillas”, sostuvo. Y cerró con una advertencia sobre el vínculo entre emociones y salud: “Si vos seguís en la ruedita del consumo, terminás golpéandote contra la pared, que es una enfermedad cualquiera sea, porque las enfermedades latentes se gatillan con las emociones”.

Para Lombardero, esas emociones que más empujan el deterioro son claras: “El estrés, el miedo, la ansiedad”.