A los dirigentes agropecuarios les “inquieta” encontrar “recetas de política agropecuaria que fracasaron notoriamente”. Danilo Lima
En plena campaña proselitista, con la vista puesta en las elecciones del próximo domingo 27, se conoció en los últimos días un documento en donde los equipos técnicos del Partido Justicialista (PJ) esbozan propuestas sobre distintas áreas del quehacer nacional, entre ellas algunas medidas destinadas al sector agropecuario en el caso de que Alberto Fernández se convierta en presidente de la Nación.
Algunos de esos puntos generaron “preocupación” entre los dirigentes que integran la Comisión de Enlace de Entidades Agropecuarias –o Mesa de Enlace, a secas–, quienes no demoraron en expresar sus discrepancias.
“Hemos leído con suma preocupación el capítulo referido al sector agropecuario del documento que trascendió como una propuesta del Partido Justicialista al Frente de Todos”, se lee en un comunicado dado a conocer por ruralistas, federados y cooperativistas agropecuarios.
A los dirigentes, particularmente, les “inquieta” encontrar en el documento “recetas de política agropecuaria que ya han sido puestas en funcionamiento en diferentes oportunidades en el pasado, y que fracasaron notoriamente, logrando en muchos casos efectos opuestos a los deseados y haciendo que caiga la producción de alimentos en todo el país”. La carne, la leche y el trigo, remarcan las entidades de la Mesa de Enlace, “han sido ejemplos de cómo estas trabas sólo generaron menos producción, menos empleo y menor oferta en nuestro mercado interno”.
La dirigencia, asimismo, expresó enfáticamente que su “alarma” advertir “nuevamente referencias a vigilancia de precios, precios referenciales, limitaciones a las exportaciones, controles de cambio, regulación denominal de productores, la creación de nuevos impuestos, como un gravamen a la herencia o un impuesto inmobiliario nacional. Nada de esto ayudará a poner de pie a la producción y al interior del país”.
Le llama la atención, asimismo, que “se insinúe un nuevo cambio de régimen” en el Registro Nacional de Trabajadores Rurales y Empleadores, un organismo “modelo de convivencia entre las entidades gremiales y el sindicato, para beneficio del trabajador rural y su familia”.
Los dirigentes agropecuarios consideran, en cambio, que el país necesita “un estado virtuoso, con una importante sinergia público-privada acompañando al sector productivo, velando principalmente por los más débiles, ante situaciones de concentración y/o distorsión de la renta, provocada por condiciones de posición dominante”.
Pero las medidas enunciadas en el documento del PJ, se lamenta la Mesa de Enlace, “encierran un equivocado rol del Estado, castigando al campo en lugar de estar con quienes producen, visión que cuando se implementó generó distorsiones en el sector y las actividades relacionadas, llevando a las economías del interior a niveles de producción y comercialización muy por debajo de su verdadero potencial”.
Las propuestas del PJ –“perimidas”, según la mirada de los directivos de la Federación Agraria, CRA, Coninagro y la Sociedad Rural– “son diametralmente opuestas a las que figuran en los 14 puntos que, bajo el título Propuestas del Campo y la Producción, le acercamos al candidato del Frente de Todos durante la visita que le formulamos el 29 de agosto pasado”, remarcaron los dirigentes, y advirtieron que “no hay lugar para volver a repetir estos errores”.
La Mesa de Enlace, por último, estima “oportuno” que el Frente de Todos –Alberto Fernández, puntualmente– señalara “si el documento del PJ en circulación, refleja su visión acerca de lo que serían los pilares de su política agropecuaria” en caso de resultar elegido en las próximas elecciones.
Las propuestas.
En el documento elaborado por los equipos técnicos del peronismo se explicitan las propuestas para el sector agropecuario, entre ellas, las siguientes:
- Recuperar el status del Ministerio de Agroindustria, la capacidad de extensión del INTA y reintegrar el rango de Secretaría a Agricultura Familiar.
- En materia retenciones se propone eliminarlas para las producciones regionales que estén en situación crítica y segmentarlas (en porcentaje y no con un monto fijo como ahora) por tipo de producción.
- Las retenciones, se remarca, tendrán como finalidad fomentar el agregado de valor, la generación de trabajo nacional y la seguridad alimentaria. Serán menores para quien incorpore trabajo y valor agregado.
- Recuperar el Fondo Federal Solidario con el aporte de los derechos de exportación, con el objetivo de financiar en las provincias y municipios proyectos vinculados a la producción, la distribución y el abastecimiento de alimentos, como la mejora de la infraestructura productiva y las cadenas de valor locales.
- Retomar el manejo y la regulación soberana de las divisas del sector granos y oleaginosas. “Las divisas del comercio exterior de granos son un recurso escaso y estratégico”, se lee en el documento, en donde se enfatiza que el manejo de las divisas por parte del sector privado “ha sido un completo fracaso debido a la falta de regulación estatal y a la cooptación de los resortes del Estado por parte del sector privado concentrado”.
- Con relación a la ley de semillas, el documento sugiere el debate de una norma de conocimiento estratégico para el agro que supere la ley de semillas, pensando estratégicamente en las nuevas tecnologías y en la ciencia y el conocimiento aplicados como el eslabón que controla las cadenas productivas.


