La Hidrovía del Paraná sedujo el primer RIGI: aprobaron inversión por U$S 277 millones
05/11/2025
La noticia fue celebrada por el propio ministro Luis Caputo, quien indicó que se construirá un puerto multipropósito en la localidad de Timbúes, provincia de Santa Fe. Dos Florines
El Comité Evaluador aprobó el noveno proyecto RIGI (Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones), esta vez sobre la Hidrovía. Se trata de un nuevo puerto en Timbúes, provincia de Santa Fe, sobre el río Paraná, en la zona del Gran Rosario.
Con una inversión de 277 millones de dólares, podrá almacenar fertilizantes, minerales de hierro, productos siderúrgicos, granos y combustibles, “fortaleciendo la hidrovía del Paraná y su rol clave para el agro y la industria argentina”, destacó el ministro Luis Caputo.
En abril de este año, Rosario3 anticipó que se había presentado el proyecto en el marco del RIGI y que estaba sujeto a su aprobación. La inversión, que correrá a cargo de la empresa Terminales y Servicios, generará durante la obra picos de empleo de hasta 300 trabajadores, quedando una vez operativa las tres unidades principales 200 puestos directos de trabajo, más el empleo indirecto asociado al funcionamiento de un puerto de escala.
El gobierno provincial y la comuna de Timbúes ya vienen trabajando con la empresa –de capitales argentinos y cuyo titular es el empresario portuario bonaerense Juan Manuel Ondarcuhu– para apuntalar la construcción del nuevo puerto.
Al Ministerio de Desarrollo Productivo de Santa Fe le interesa que la construcción del nuevo puerto cuente con todos las autorizaciones ambientales, hídricas, de servicios y también de conexión viales para que su concreción no genere en el futuro impacto negativo, publicó Rosario 3.
“El nuevo puerto de Timbúes no solo representa una gran inversión privada, sino también una decisión geopolítica y logística de largo plazo. Su enfoque multipropósito, sustentable y regional le da un carácter transformador para la provincia y para el país, alineado con los objetivos de desarrollo federal, eficiencia logística y reducción del impacto ambiental”, sostenían en aquel momento en el Ministerio de Desarrollo Productivo.
Qué dice el proyecto
Aprovechando la conexión plena con la Hidrovía Paraná-Paraguay, buscará su expansión logística regional con impacto en Bolivia, Paraguay y Brasil, proyectando en el futuro incorporar cargas generales, litio (provincias del NOA), cobre (San Juan) y otros productos de origen regional.
Además, tiene la posibilidad de exportar productos de mayor valor agregado y, como novedad, habrá una participación activa de YPF como proveedor logístico y operativo desde la etapa inicial.
Según se informó, el puerto tendrá una impronta ecológica integral, con:
– Reducción de huella de carbono: al recibir aquellos camiones que descargan en puertos cereales se asegura que camiones y barcazas en la región cuenten con un puerto que les permita un “round trip” cargando otros bienes para no regresar vacíos a su destino de origen generando sostenibilidad económica y ambiental.
– Uso progresivo de la traza ferroviaria nacional.
– Contará con una Reserva Natural dentro del predio portuario.
– El puerto resolverá parte del cuello de botella logístico de granos y fertilizantes, descongestionando vías actuales y generando rutas alternativas sustentables.
La instalación de un puerto multipropósito (y no solo cerealero) permite consolidar a Timbúes como nodo logístico clave en la generación de insumos y exportaciones complejas, sumándole una diversificación necesaria al todo el tejido portuario de la región que está muy enfocado en los cereales.
Finalmente, el proyecto adquiere relevancia estratégica regional porque posiciona a Santa Fe como puerta logística del interior productivo argentino con vistas al “nuevo arco de originación” de los cultivos donde las empresas están poniendo el foco para desarrollar la actividad: Santiago del Estero, Chaco, Salta, Oeste de Catamarca y Norte de Córdoba.
Pero además se convierte en un nexo logístico clave para Bolivia, Paraguay, justo en un momento en que Brasil comienza a mirar la Hidrovía como opción logística viable si hay infraestructura confiable.