ENFOQUE PORTADA

Garrapata: preocupación ante la falta de control y las millonarias pérdidas que ocasiona

Por la Comisión de Producción de la UCR de Entre Ríos

La ganadería es estratégica para la economía de la provincia Entre Ríos y de la región. Es uno de sus pilares productivos. El bienestar rural y la provisión de pastos naturales de excelente calidad favorecen su desarrollo en este territorio rural. Es una gran oportunidad para el desarrollo ganadero.

Hay una demanda creciente en el mundo de la carne bovina, y esta provincia no puede soslayarla. Ello conlleva la necesidad de producir con eficiencia, calidad y rentabilidad. Sin embargo, ello puede verse limitado por la presencia de enfermedades evitables, como son las originadas por las garrapatas.

La presencia de garrapatas preocupa a productores, profesionales y agentes de control. Sus efectos son muy complejos y vulneran la seguridad alimentaria y el bienestar rural. La situación que genera este parásito no puede ser indiferente al Estado provincial, ya que se advierte su ingreso en forma vertiginosa a la provincia, especialmente desde el norte.

Se está tornando cada vez más resistente la garrapata a los productos aptos para combatirla, y hay escaso control, en ese sentido, en muchas provincias. Lo propio se advierte, y con preocupación, en la provincia.

Es cierto que en Entre Ríos la Fucofa cumple una tarea de control y seguimiento de este flagelo que afecta al 80 % de la ganadería del NEA y NOA. Se estima una pérdida anual de más de U$S 200 millones, por las consecuencias que genera.

Decisión correntina.

Para la Comisión de Producción del radicalismo entrerriano es de gran preocupación la Resolución Nº 1.105 del 30/12/2020, del Ministerio de la Producción de la provincia de Corrientes por la que: “Deja sin efecto el plan estratégico de control y erradicación de la garrapata común de ganado bovino en amplias zonas afectadas de departamentos del sur correntino”. Y lo lamentable: Senasa avala esta medida de Corrientes, con la resolución 196/2021 de fecha 22/04/2021.

De esta manera, Entre Ríos queda en situación de vulnerabilidad, y hasta desprotegida frente al avance de la garrapata bovina, y los efectos que ello genera.

La falta de infraestructura en los límites interprovinciales es un problema adicional. El control limítrofe con Corrientes no es suficiente, porque hay zonas con muchos pajonales y sin los alambrados correspondientes, que hace que los animales pasen de un lado a otro llevando garrapatas.

Esta problemática de la garrapata bovina, y su ineludible avance en la provincia, generará un impacto económico importante, con graves pérdidas no sólo para el sector ganadero, sino para la propia provincia. Es ello lo que debe no sólo poner en alerta al Gobierno provincial, sino actuar en forma temprana, asumiendo el rol que le corresponde en materia de sanidad animal.

Análisis.

Esta Comisión, que cuenta con profesionales y productores de experiencia en el tema, ha realizado un profundo análisis y estudio de esta crítica situación, con la participación de profesionales del INTA de Mercedes y de Rafaela, especialistas en el tema; y con técnicos de la Fucofa, que tienen a su cargo el combate la garrapata en Entre Ríos.

En ese marco se arribó a la conclusión de que la prevención y el control de las enfermedades parasitarias deben constituir una prioridad del productor y también de los servicios de salud animal.

Las estrategias de mitigación del impacto del problema las debe fijar el Gobierno provincial a través del Ministerio de la Producción y/o de quien considere que corresponda, pero con políticas públicas acorde a lo que se denuncia y advierte.

Por ello, la Comisión de Producción de la UCR de Entre Ríos ante tan importante tema considera:

1)     Que es vital seguir fortaleciendo el Plan de Lucha contra la Garrapata Bovina en todo el territorio provincial

2)     Mantener el estatus sanitario de libre de enfermedad con menos del 1 % de establecimientos infectados, con el objetivo de erradicar totalmente la presencia de garrapatas, ya que aparece como un agravante y de fatalidad para un productor tambero, porque prácticamente no hay productos efectivos que no dejen residuos en la leche, con lo cual su establecimiento quedaría excluido para la comercialización de su producción.

3)     Es necesario profundizar el control del ingreso de ganado bovino desde Corrientes, control que se deberá mantener sobre el campo al que se destina esa hacienda. Si se detectan animales infectados, devolverlos a su origen, lo cual ya fue implementado desde el año 2000 en el gobierno de Sergio Montiel.

4)     Advertir que el costo de esta lucha, desde 2005, lo pagan todos los productores ganaderos de la provincia, con la recaudación de la vacuna anti aftosa, y que significa unos de $ 50.000.000 anuales.

5)     La Fucofa, como organismo ejecutor de la lucha contra la aftosa y la garrapata, debe rendir cuenta públicamente en su página web de las tareas realizadas, y de la administración de sus recursos, dado que provienen de los propios ganaderos.

6)     Por el artículo 121 de la Constitución Nacional, es el Gobierno de la provincia quien debe ejercer el poder de policía aanitaria dado que es un poder no delegado de la provincia a la Nación

7)     El Senasa, como organismo nacional, debería tener sólo una actividad ordenadora y de coordinación de la sanidad animal y vegetal. Los Gobiernos provinciales deberían hacerse responsables del poder de policía en sanidad animal, en el marco del control y combate de este flagelo.

8)     En Entre Ríos, actualmente, hay 220 establecimientos clausurados por estar infectados de garrapatas. Deberían hacer aplicación de garrapaticidas con el debido control, y sólo pueden hacer ventas con inspección y despacho de tropas por paratécnico. Hay establecimientos en esta situación desde hace 19 años, sin haber erradicado aún la garrapata. Esto tiene como consecuencias que, injustamente, consumen los recursos de todos los productores entrerrianos por los controles sanitarios; y lo más grave, los establecimientos linderos están también clausurados por cercanía, y con las mismas consecuencias que los clausurados.

9)     Tener garrapata en un establecimiento no es una infracción, pero ocultarlo ante las autoridades sanitarias y no luchar contra ella, debería ser un delito, si hay negligencia, luego de cierto tiempo de haberse detectado esta situación.

Propuestas.

Esta Comisión de Producción de la UCR firmemente propone: que la autoridad sanitaria provincial debe actuar enérgicamente contra quienes detenten más de tres años de clausura (crónicos), obligándolos a nombrar un veterinario matriculado en el Colegio de Médico Veterinario de Entre Ríos (Cmver), estando exclusivamente a cargo de ellos presentar un plan, no mayor a 365 días, para erradicar la garrapata de su establecimiento, con ejecución inmediata, y arancel a cargo del mismo. El incumplimiento debe acompañarse con fuertes y progresivas sanciones, pero proporcionales al tamaño del rodeo.

Los establecimientos con infestaciones recientes, y hasta tres años de clausura, deberían seguir recibiendo todo el apoyo sanitario por parte de la Fucofa, al igual que todos los establecimientos linderos, y los limítrofes con Corrientes.

La sanidad animal y vegetal es prioridad para el verdadero desarrollo integral de la producción en la provincia de Entre Ríos.

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