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Exportaciones de carne: las restricciones siguen y para el campo no es una buena señal

La reapertura parcial de las ventas al exterior no satisfizo a las entidades que agrupan a los productores agropecuarios. Insisten en que no debe haber cuotas porque esa política desalienta la producción. Danilo Lima

El anuncio del presidente Alberto Fernández de reabrir parcialmente las exportaciones de carne –hasta un 50 por ciento– no dejó conformes a los productores agropecuarios, quienes insistieron en que cualquier tipo de cupo sólo significará una baja en el precio de la hacienda en pie que no se trasladará a las góndolas de los supermercados ni a las carnicerías. Reiteraron, en ese sentido, que la solución es una mayor producción.

El presidente de la Confederación Intercooperativa Agropecuaria (Coninagro), Carlos Iannizzotto, tras la reunión en la Casa Rosada de la que tomaron parte los referentes de la Mesa de Enlace nacional, saludó “el diálogo como vía para llegar a acuerdos” pero advirtió que “el anuncio real es que siguen las restricciones, aunque ahora sean menores hay restricciones a las exportaciones y esto es una mala señal para el sector productivo y también para los trabajadores”.

Los productores, además, no pueden dar “ninguna garantía a nadie de que el precio de la carne no seguirá aumentando, más allá de que nosotros queremos que los precios sean accesibles para los consumidores”, y reiteró que las subas del emblemático alimento de los argentinos tienen más que ver con la inflación y la presión fiscal que “impactan en el valor” de la carne.

Mantener las exportaciones, remarcó el cooperativista mendocino, es una medida que “desalienta lo que más se busca que es aumentar la producción”.

Iannizzotto, asimismo, dijo que “seguro habrá una respuesta” de los productores al anuncio presidencial, aunque no detalló cuál podría ser, y aseguró que Coninagro participará de la mesa de diálogo para la elaboración de un plan ganadero a la que fueron invitadas las entidades.

Desde la Federación Agraria Argentina (FAA), en tanto, el presidente Carlos Achetoni, en la misma línea, afirmó que los productores “no podemos garantizar que los precios de la carne vayan a bajar porque no somos formadores de precios”. Se trata, subrayó, de un tema que “depende de múltiples factores y de muchos actores” y, como su comprovinciano Iannizzotto, le apuntó a la inflación como la causa real de los aumentos.

“Ahora vamos a analizar el tema con las bases, a las que hay que tranquilizar, pero todo dependerá de que los productores vean que hay certidumbre de cara al futuro”, enfatizó Achetoni.

El presidente de la Federación de Asociaciones Rurales de Entre Ríos (Farer), José Colombatto, consultado por DOS FLORINES, por su lado, se mostró cauteloso y no quiso apresurarse a efectuar declaraciones porque consideró que primero debe consultar a las bases del ruralismo entrerriano.

El dirigente de Gualeguaychú, sin embargo, anticipó que “es un parche más. Todos queremos que baje el precio de la carne a los consumidores, pero con estas medidas nadie puede garantizar que eso suceda, por eso digo que el Gobierno vuelve a la política del parche”.

La postura de los trabajadores.

Mientras, desde la Federación Gremial del Personal de la Industria de la Carne y sus Derivados, el secretario general José Alberto Fantini sostuvo que “uno siempre está de acuerdo –y más cuando es peronista– en que la población pueda acceder a la carne barata, pero de ninguna manera eso debe darse a costa de los trabajadores”.

“No queremos que haya un solo despido, no queremos volver a 2006”, remarcó el sindicalista, quien se mostró dispuesto a trabajar con las entidades del campo para elaborar un plan ganadero de cara al futuro.

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