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“El emprendedor es un soñador”, sintetizó Héctor Motta en la presentación de su biografía en Paraná

El empresario avícola habló en la Uader, durante la presentación del libro escrito por el periodista Luis Jacobi. “Siempre estuve convencido de que el lugar donde nacía era donde tenía que desarrollarme”, afirmó. Nahuel Amore 

Luis Jacobi es el periodista crespense que se propuso afrontar el desafío de escribir la historia de su amigo Héctor José Bernardo Motta Deppen, a quien lo llama “Rulo”, el empresario que, desde su Crespo natal, se convirtió en un referente avícola de la provincia y el país. Tarea para nada sencilla, afirmó el autor, la de resumir en un libro una biografía que no sólo recorre diversos caminos de un emprendedor inquieto que contagia trabajo a cada paso, sino que incluso sigue escribiendo capítulos en sus casi ocho décadas de vida.

“Héctor Motta, historia de un emprendedor nato”, es el título de la obra que fue presentada este miércoles por la noche en el Auditorio Amanda Mayor del Rectorado de la Universidad Autónoma de Entre Ríos (Uader), institución que el año pasado le otorgó el Doctorado Honoris Causa. En ese sentido, la presentación contó con la presencia del rector Luciano Filipuzzi, quien resaltó la apertura de la casa de estudios al sector privado en pos de impulsar el desarrollo de la provincia.

Frente a familiares, amigos, decanos y docentes universitarios, empresarios y periodistas, el director de Paralelo 32 contó algunos pormenores de la realización del trabajo, en la que se pregunta si un emprendedor nace, se forma o si es una combinación entre ambas posibilidades. Asimismo, puso en valor el aporte que sigue haciendo el empresario entrerriano, que a sus 78 años se recibió de magíster en Innovación y Desarrollo Emprendedor por la Universidad de Salamanca.

A su turno, con anécdotas de por medio, Motta ratificó su decisión de realizarse personal y colectivamente junto a su familia desde el lugar que lo vio nacer, cuando apenas había un puñado de 700 habitantes. “Siempre estuve convencido de que el lugar donde nacía era donde tenía que desarrollarme”, enfatizó frente a un auditorio repleto, que también lo escuchó sintetizar en una frase el espíritu que lo impulsa a transformar la realidad: “El emprendedor es un soñador”.

Perfil del emprendedor

“Le vivo agradeciendo a Dios todos los días la formación que me dio, la familia que tuve, la que pude construir, las empresas que pude fundar y también las que fundamos con otros empresarios y no nos fue bien. Dios es quien nos permite todos los días en una oración lograr ese descanso que necesitamos para reponer la fuerza del otro día, que es la fuerza del guerrero”, reflexionó el protagonista de la biografía.

Con esa convicción, se explayó en su definición: “A veces gastamos miles de hojas tratando de escribir lo que es un emprendedor y también de ponerlo en el ámbito de discusión, si se hace o se nace. Yo siempre digo que el emprendedor es un soñador. En la medida que plantea sus sueños, se va planteando objetivos. En la medida que plantea objetivos, empieza a buscar el cómo. Y en la medida que encuentra resultados y le pone actitud, fortaleza, dedicación, llega a ser empresario”.

Motta cree que no hay empresarios exitosos, sino simplemente empresarios, que depositan el grado de confianza necesario a su equipo. “Lo único que hacemos es trabajar todos los días. Alguna cualidad tenemos que tener porque no somos nosotros quienes hacemos las cosas, sino el equipo de gente que trabaja en cada una de las empresas. Yo estoy orgulloso de tener las jefaturas fuera de la familia, porque son realmente las palancas de apoyo y acción diaria con la cual se moviliza, se produce y fortalecen estas entidades, que además contagian con sus acciones y van formando a los de abajo”.

Bajo esa premisa, revalorizó el rol de la empresa en el proceso de formación de los trabajadores. “Si la conducimos bien, termina siendo una escuela secundaria o la universidad de la vida. La gente va logrando que cada uno sea un especialista en cada uno de los quehaceres”, afirmó, e hizo un llamado enfático para que las universidades dejen de trabajar en abstracto para dar lugar a las necesidades reales del mundo moderno. “Que sepan qué necesitamos las empresas, qué necesita el pueblo para que realmente podamos tener profesionales con inserción laboral real”, manifestó.

Finalmente, fiel a su estilo, Motta no dejó pasar por alto los cambios de aires en la política nacional y provincial que llegan tras las elecciones, e invitó a trabajar colectivamente entre sectores para encontrar una salida. En esa línea, retomó un viejo anhelo que Justo José de Urquiza le imprimió a esta provincia: que Entre Ríos y su población vuelvan a ser protagonistas de los hechos trascendentes de este país y el mundo.