El cooperativismo revalorizó su aporte en Entre Ríos: “Para llorar hacemos catarsis, nosotros presentamos propuestas”

05/07/2026

Así lo expresó José Miguel Laurencena, presidente de Fedeco, quien encabezó la presentación de un informe provincial. “A veces suplimos la presencia del Estado; somos la institución más formal en el territorio”, señaló. Advirtieron por el impacto de los impuestos, en especial las tasas, y la fuerte suba de costos para producir. Por Nahuel Amore

En el marco del Día Internacional del Cooperativismo que se celebra cada 4 de julio, la Federación Entrerriana de Cooperativas (Fedeco) brindó una conferencia en su sede en Paraná para presentar un informe sobre el impacto socio económico del sector en la provincia, la diversificación de actividades y la generación de empleo directo e indirecto. Asimismo, presentaron un proyecto ganadero y de producciones alternativas.

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El cooperativismo siempre está para solucionar problemas“, reflexionó su presidente, José Miguel Laurencena, quien mano a mano con DOS FLORINES, enfatizó: “Para llorar nos reunimos y hacemos catarsis. Pero nosotros nos queremos preparar para presentar opciones, proyectos, propuestas“. Al respecto, revalorizó el aporte del sector en la provincia y consideró que se trata de la institución que al interior suple la presencia del Estado y promueve el arraigo.

A la hora de reflexionar sobre el escenario actual para las cooperativas agropecuarias que hacen al corazón productivo de Entre Ríos, Laurencena advirtió por el aumento de costos, en particular del flete y los insumos, además del peso de los impuestos. “La fuerza productiva empieza a sentir distintas variables que antes en el desorden económico no las sentía“, sintetizó.

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Sistema cooperativo

—¿Cómo celebran el Día Internacional del Cooperativismo, en un contexto desafiante para estos modelos de negocio?

—El sistema cooperativo es muy interesante. Está arraigado en todo el mundo y en nuestra provincia en especial tiene mucha tradición. Empezó en 1900, con la primera cooperativa del país, Lucenville, que hasta hoy sigue abierta y prestando sus actividades. Es un sistema que perdura en el tiempo y va cambiando, se va adaptando. Pero tiene una conjunción que no es fácil de encontrar: hay una parte de interés comercial y otra de interés social. Las cooperativas no son sólo asociaciones de productores para producir, sino para desarrollar la parte social de sus territorios.

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—¿Cómo hace el cooperativismo para sostener fuerte esa bandera en un contexto como el actual? 

—Es una de las banderas que el cooperativismo sigue sosteniendo. En el lugar donde se desarrolla tiene un gran peso la parte social. No pierde la presencia, porque hay una necesidad de cubrir ciertos espacios que el Estado no los cubre o que empresas no pueden llegar a prestar servicios. Ese lugar no quiere perder el cooperativismo. Cambian los tiempos, la velocidad es muy rápida de los cambios, pero esa parte social la queremos seguir manteniendo.

—¿Cómo están hoy las cooperativas entrerrianas, sobre todo las agropecuarias? ¿Qué factores están incidiendo?

—Una cooperativa surge ante la necesidad de buscar mejores mercados, de conseguir mejores productos al valor más bajo para sus productores, de buscar tecnología. Antes esa necesidad te restringía a una zona que estaba alejada del mundo. Hoy estamos conectados y, si se pelean en Irán, acá sube ese mismo día el combustible. Las situaciones han cambiado. Hoy las cooperativas están relativamente bien con todos los altibajos que puede haber en precios, en commodities, etcétera. Pero hay otras variables que empiezan a incidir y hacen que tu producción o prestación de servicios sea o no viable. Los fletes empiezan a ser muy importantes.

—Más en momentos como el actual. ¿Qué dato presentan en el informe sobre la relevancia del sector en la provincia? 

—El informe está hecho sobre 11 cooperativas que forman la Fundación, cuyos granos que comercializan representan entre el 25 al 28% del total en la provincia. Por estas 11 cooperativas pasa casi un cuarto de la producción de granos. Pero además, las cooperativas prestan servicios eléctricos y pasa por ellas mucha demanda de servicios eléctricos en lugares donde es caro prestar, por la extensión del tendido eléctrico.

Impuestos y tasas

—¿Y qué otros factores están impactando en el sector?

—Los impuestos. Hicimos un estudio que muestra la cantidad de impuestos que gravitan sobre las cooperativas, que le pagan a la Nación, a la Provincia y a los municipios en forma de tasas. En la facturación de junio 2024 a junio 2025, se le pagó $2,4 millones a la Nación; la Provincia con Ingresos Brutos cobra cinco veces más en impuestos; y lo que es casi igual que la Nación son los municipios. Está siendo tan alta la presión de los municipios que hay actividades que deciden no radicarse en algunos municipios por las tasas que cobran.

—La problemática de las altas tasas la vienen planteando distintas actividades del sector privado, que advierten que antes no era así.

—No era así. La fuerza productiva empieza a sentir distintas variables que antes en el desorden económico no las sentía. Hoy las tasas municipales tienen una contraprestación muy baja, porque debería ser un servicio que presta el municipio que tenés que pagar. Y hay otro problema. Tenemos cooperativas que trabajan en 10 o 12 municipios y las tasas son totalmente distintas. El combustible tiene una tasa normal de 0,35% o 0,40% de base. Hay municipios que lo llevan a 1,5%. Mientras tanto, las ganancias están muy acotadas. 

—Los márgenes de rentabilidad están muy finos y obliga a tener que buscar cada detalle para evitar trabajar a pérdida.

—Y a veces hasta ser equitativos, porque castigás a un productor de tu localidad para que pague el combustible más caro y al lado lo tenés más barato. Eso habla a veces de ineficiencias o gastos excesivos en algunos municipios.

Empleo y arraigo

—¿Qué impacto en el empleo provincial tienen las cooperativas?

—Estas 11 cooperativas representan una muestra del cooperativismo en Entre Ríos y de la producción que hay en la provincia. En empleos, son 1.600 personas que trabajan de modo directo, que hacen un empleo indirecto inducido que se suma y totaliza unas 6.300 personas que dependen directamente de las cooperativas. Estos son empleos dentro del sistema cooperativo.

—¿Son las cooperativas, por lo tanto, fundamentales para el arraigo en la geografía de Entre Ríos?

—Por suerte tenemos una muy buena distribución productiva y geográfica en Entre Ríos. Nos hace no tener tantos problemas. Si te acercás a las capitales o a las ciudades grandes, tenés muchos más problemas que en el interior productivo de las provincias. Y las cooperativas estamos en esos lugares porque es parte de la esencia de esa población. Inclusive ha logrado que no abandonen el territorio, que no se trasladen a otros lugares. El arraigo es muy importante porque también hacen a la demanda de diversas actividades en el territorio que prestan las cooperativas.

—Es una diversificación necesaria para prestar servicios en lugares donde de otro modo el Estado no llega, por ejemplo.

—A veces suplimos la presencia del Estado. Es la institución más formal que hay en esos territorios. Inclusive, prestamos hasta servicios de internet en lugares donde el Estado no llegó. Las cooperativas están y esa es la parte social que no queremos abandonar.

El mensaje

—¿Qué importancia sigue teniendo el financiamiento en el sistema cooperativo para la producción

—Lindo tema. Hemos tenido muchas reuniones con el gobierno, con bancos, con sociedades de garantía recíproca. El crédito fácil de conseguir es el que tiene respaldo. Si te da un préstamo para un auto, te lo prendan y te lo dan. Si querés comprar una casa, te la hipotecan y te lo dan. Cuando hablás de producir, de arriesgar, el crédito empieza a ser difícil conseguir porque nadie quiere arriesgar con vos. Las cooperativas cumplen esa función de financiar elementos para que los productores puedan producir. Son fundamentales en estos momentos para la producción de Entre Ríos.

—¿Qué mensaje quieren dejar en claro con este informe sobre el impacto socio económico de las cooperativas?

—El mensaje es el siguiente: el diagnóstico lo tiene todo el mundo. Para llorar nos reunimos y hacemos catarsis. Pero nosotros nos queremos preparar para lograr presentar opciones, proyectos, propuestas. Todas son discutibles, pero para eso tenemos que prepararnos, saber quiénes somos, cuáles son nuestros problemas, hasta dónde van y cómo los podemos tratar de resolver. El cooperativismo siempre está para solucionar problemas. Nuestro objetivo hoy es plantear alternativas de solución de todos los problemas, para lo cual nos tenemos que preparar. Hemos descubierto que nadie está preparado. El Estado no está preparado, nuestras instituciones no están preparadas. Queda un camino ahí que no está cubierto por nadie, del cómo hacerlo. Cómo trasladamos un modelo A a un modelo B. El cómo es con propuestas, con presencia. Queremos conectarnos con todas las otras instituciones y con el gobierno, pero queremos hacerlo en un marco de seriedad, con estudios; aprender y proponer. Ese es nuestro desafío.