La oferta de pollos crecerá 6 % en 2017, pero preocupa la falta de competitividad

La sobreproducción proyectada pone en jaque a la cadena avícola, que acarrea un año de altos costos y precios en pesos y en dólares que no acompañaron. En exclusiva con DOS FLORINES, Roberto Domenech planteó las dificultades del sector para expandir los mercados, mientras que el empresario Héctor Motta analizó cómo se puede recuperar el 12 % de competitividad perdida y volver a ser rentables.

Nahuel Amore | DOS FLORINES

 

 

La avicultura vivió un año complejo, tanto por la pérdida de competitividad como por la rentabilidad nula que registraron algunos actores de la cadena. Luego de este cimbronazo, las perspectivas para 2017 podrían ser alentadoras o desafiantes, dependiendo de cómo se las mire.

En una entrevista exclusiva con DOS FLORINES, Roberto Domenech, presidente del Centro de Empresas Procesadoras Avícolas (CEPA), adelantó que para el año que viene la proyección nacional es que la producción crezca entre un 6 y un 6,5%.

Sin embargo, esto para el sector avícola puede significar un problema. Según Domenech, podría implicar una crisis de sobreoferta por mercados casi inelásticos. “La preocupación nuestra es que un 6% implica que prácticamente tendríamos que mejorar el consumo en el mercado interno en tres o cuatro kilos. El otro tema sería crecer en las exportaciones en un 80%, lo cual realmente en las condiciones que tenemos no lo vemos posible”, señaló.

Una de las claves para entender el crecimiento de la oferta es la reactivación que tendrán las plantas que pertenecían al Grupo Rasic y que ahora cuentan con nuevos dueños. Además, hay otros jugadores de importancia que también proyectaron inversiones, tal como reveló el empresario entrerriano Héctor Motta a DOS FLORINES.

“Estamos hablando de 120 a 150 mil toneladas en el mercado interno. Llegar a los 50 ó 51 kilos por habitante año es una cosa sin dudas muy difícil. Una posibilidad sería que trabajáramos con un pollo un poco más chico, pero no es tan sencillo manejar”, analizó Domenech, y agregó: “Por otro lado tendríamos que tener como lógica una proyección de crecimiento y de expansión del comercio y las exportaciones, pero es difícil”.

Según indican, el atraso del tipo cambio y la imposibilidad de subir los precios internos los vuelve cada vez menos competitivos en este contexto. Al respecto, Motta destacó que al sector le falta hoy en día un 12% de competitividad. “Es un 12% que nos falta en materia cambiaria, de reintegros, en retiro de impuestos o de lo que fuera. A eso no le estamos incluyendo rentabilidad. Estamos hablando de una rentabilidad nula en el marco del mercado internacional”, explicó.

 

BALANCE.

Las bases para los desafíos del año que comienza se sustentaron fundamentalmente en el primer semestre de 2016. Domenech explicó que fue un año difícil desde el arranque, a raíz del aumento de la mayoría de los costos: quita de retenciones a los insumos básicos, suba de la energía y del combustible e incrementos salariales significativos. En este sentido, sintetizó que el proceso inflacionario siempre ganó.

“Más allá de que fue muy importante la devaluación, no compensó la evolución de los precios internos”, señaló. Al respecto, dijo que los costos en dólares también impactaron y, por lo tanto, los perjudicó en el mercado internacional. “Nos estamos manteniendo con valores negativos, pero posicionándonos como caros”, indicó.

En esta línea, comparó: “Brasil, Chile y Perú son países que faenan el pollo por un valor relativo a lo que serían 3 ó 3,30 pesos argentinos por kilo de pollo faenado. A nosotros nos cuesta el doble, nos cuesta 6 pesos. Ese número es determinante porque estamos hablando de 3.000 pesos por tonelada”.

Por su lado, Motta expresó: “Ha sido un año de retracción económica a nivel general, pero en el caso de la avicultura hemos podido mantener el nivel de producción a lo largo del año”. De todos modos, advirtió: “Hemos mantenido con mucho esfuerzo el mercado internacional. Durante el año exportamos, pero sacrificando la rentabilidad porque estamos en una falta de competitividad que hasta la fecha no ha podido ser corregida”, explicó.

Consultado si se trabajó a pérdida, Motta fue sincero y lo negó. Igualmente, aclaró: “Entre cero y algo de rentabilidad, hay empresas que pudieron superar el 1 ó 1,5 % de rentabilidad. De todos modos, el 1 ó 2% es nada para una actividad. Pero ante un retroceso económico, hay que tomarlo como un año positivo en ese sentido”.

 

MERCADO EXTERNO.

Domenech reconoció que hubo empresas argentinas que vendieron con los números en rojo para no perder los mercados mundiales. “A veces no se consiguen recuperar”, justificó. De todos modos, señaló: “En noviembre hemos perdido, con relación a 2015, casi un 15% de exportaciones en toneladas y un 24 o 25% en facturación”. Sobre este punto, admitió que los precios internacionales bajaron, pero que en otros países recuperaron la competitividad devaluando en la misma proporción, cosa que no sucedió en la Argentina.

Por su parte, Motta indicó que en el mercado internacional no han podido aumentar los precios como podrían hacerlo en el mercado interno y que el Gobierno de Mauricio Macri mantiene una política cambiaria “muy rígida”, a pesar de decir que la liberó. “El 12% de falta de competitividad se sigue haciendo notar de manera importante”, advirtió.

Con este camino recorrido, el panorama no es del todo alentador. “No creo que el dólar vaya a crecer a nivel de las expectativas que podamos tener los empresarios. Creo que la inflación va a estar por arriba del crecimiento devaluatorio”, anticipó, y compartió con DOS FLORINES que sus proyecciones de inflación rondan entre el 20 y 22 %, por encima de la promesa oficial.

“Por lo tanto, vemos también en 2017 un año difícil para las exportaciones. Por eso seguimos pidiendo quita de impuestos o reintegros a las exportaciones hasta tanto la paridad cambiaria nos dé como para seguir trabajando y flotando por nuestros propios medios”, planteó Motta.

Sobre este punto, Domenech precisó: “Evidentemente al tipo de cambio no lo terminamos de ver en el horizonte. Según un trabajo que hicimos, lo que nos correspondería en concepto de reintegros de tasas e impuestos no nacionales es del orden del 8% y solamente recibimos el 3%. Es decir, nos falta un 5% que mejoraría indirectamente el tipo de cambio y estaría dando uno de 17 pesos y monedas”.

 

MERCADO INTERNO.

La noticia del año fue que entre el pollo (45 kilos por habitante) y el cerdo (15 kilos por habitante) le ganaron al consumo de vacuno en la Argentina (55 kilos por habitante), históricamente por encima de cualquier tipo de carne por una cuestión cultural. “El mercado interno ha respondido de una manera espectacular. Como siempre, nos sorprende. Prácticamente nos está diciendo que no tiene techo”, destacó el presidente de CEPA.

De todos modos, con ese crecimiento registrado se presenta un desafío para el sector ante la necesidad de expandir el mercado por la sobreoferta proyectada para 2017. La pregunta es cuánto más puede crecer si el propio Domenech reconoció que las proyecciones para 2020 indicaban que el consumo se iba a mantener “entre los 45 y 47 kilos”. “Esto superó las expectativas”, admitió.

Sobre las explicaciones de este fenómeno, Motta señaló que este año los precios de los pollos a los consumidores estuvieron por debajo de la inflación. Dijo que recién sobre los últimos meses pudieron comenzar a asimilar algunos costos y trasladarlos lentamente a los precios del mercado interno.

“Los dos productos que dispone la avicultura para el mercado interno, tanto pollos como huevos, son los productos más económicos que puede haber en la canasta familiar para un argentino. Hemos mantenido un ritmo de 45 kilos por habitante en carne blanca y estamos cerca de los 285 huevos por habitante en el año. Son cifras récord para el consumo de los argentinos y quiere decir que ha sido accesible para el bolsillo de las familias”, concluyó.

 

EL DATO

25% es lo que podría bajar el IVA para la cadena avícola, reveló Roberto Domenech a DOS FLORINES. Explicó que la promesa del ministro de Agroindustria, Roberto Buryaile, va en línea con la reducción de la informalidad a la que ha sucumbido el sector.

 

Caminos y puertos

El empresario avícola Héctor Motta ve con buenos ojos al nuevo gobierno de Gustavo Bordet, no sólo por el diálogo y sus gestiones en la Nación, sino también por las ventajas impositivas al sector. De todos modos, a la hora de pensar en las políticas provinciales que la avicultura necesita, pidió en primer lugar por una de las cuestiones básicas que todas las economías regionales exigieron en 2016: los caminos.

“Tenemos la necesidad urgente de contar con caminos que hagan a la circulación de la producción. Es un déficit que lamentablemente el Gobierno de la provincia no ha podido poner en marcha durante su primer año de gestión. Pero hacemos votos y tenemos fe de que realmente en 2017 se inicie con un movimiento de obras importantes, sobre todo en los departamentos Paraná y Diamante”, destacó Motta.

En segundo lugar, el empresario apuntó a la necesidad de un puerto productivo sobre el río Paraná. “El otro gran objetivo es ver si podemos encontrar una causa común entre la parte privada y pública para que, de una vez por todas, podamos contar con un puerto internacional que nos permita salir desde Entre Ríos con nuestros productos”, resaltó, y acotó que reducirá costos al sector y permitirá un mayor desarrollo regional.