Paladino: “El problema de la Argentina no es de recursos, sino de conductas sociales”

Marcelo Paladino, profesor del IAE Business School, les propuso a los empresarios asumir su vocación dirigencial para dejar de ser meros directores. Para ello, les advirtió de las responsabilidades que tienen ante un escenario caracterizado por el deterioro generalizado de las conductas sociales. Su disertación en el X Foro Anual del CEER abrió un abanico de preguntas inquietantes que seguramente cada uno en su intimidad deberá responder.

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El X Foro del Consejo Empresario de Entre Ríos también tuvo su cuota para repensar el rol de los empresarios de cara a los tiempos que corren. Marcelo Paladino ex decano del IAE Business School Universidad Austral, fue el encargado de plantear la necesidad de pasar de ser directores a dirigentes, ante lo que consideró un escenario donde “el gran problema de la Argentina no es de recursos, sino de conductas sociales”.
Paladino advirtió la necesidad de cambios en las empresas en pos del desarrollo sustentable. Pero especificó que esas transformaciones no se reducen al orden de lo técnico. “Para mejorar la competitividad, hay que cambiar nuestras conductas sociales. Las empresas se basan en el respecto a las conductas y los costos se encarecen cuando aparecen los mecanismos de corrupción”, argumentó.
De esta manera, Paladino también analizó las responsabilidades morales que deben asumir los empresarios. Y en ese sentido, fiel a su estilo de docente que interpela a una clase, dejó picando un sinfín de preguntas a lo largo de su exposición para que los espectadores luego se cuestionen y arriesguen respuestas, para poner en práctica en la vida cotidiana de sus emprendimientos.

PREGUNTAS
“Se habla de las oportunidades de cambio. ¿Cuál cambio? ¿Qué tenemos que cambiar?”, comenzó Paladino. Y arriesgó dos alternativas: “¿Espero que otros cambien para que me repercuta positivamente? ¿Qué tengo que cambiar yo?” A partir de estas opciones, criticó que el 99 % de las personas elije la primera porque no asume que los cambios comienzan por nosotros mismos.
En este sentido, distinguió que todos conocen qué hay que hacer en una empresa. “Eso no es difícil”, señaló. Sin embargo, alertó que “el problema es quiénes lo hacen, empezando por qué voy a hacer yo”. De esta forma, apuntó a la necesidad de afrontar los procesos de cambio a partir de las responsabilidades, que implican inevitablemente a los valores de las personas.
“En la Argentina nos falta pensar, en los factores, en las causas, las consecuencias”, criticó. Y propuso: “Tenemos que cambiar la forma de hacer las cosas y no las lógicas de las técnicas”. Para esto, consideró que los empresarios deben replantearse cuál es el verdadero sentido de su trabajo, sin olvidar de la fuerza transformadora que tienen en la sociedad.

VOCACIÓN DIRIGENCIAL
Paladino indicó que cuando se producen estos cuestionamientos y se asumen responsabilidades en relación a la realidad, es ahí cuando aparecen los dirigentes. “La vocación dirigencial le una energía impresionante a la actividad”, reconoció.
El ingeniero mecánico sostuvo que los empresarios deben tener la vocación de influir, sin confundir los términos con la dirigencia política. Recordó que las empresas son parte de una sociedad y por tal motivo “deben preocuparse por algo de lo común”. “Ya dejó de ser una opción la omisión de participar”, destacó. En esta misma línea, dijo que los tiempos que vienen exigen de una interacción entre tres actores: las empresas, la sociedad y los gobiernos.
Desde esta perspectiva, Paladino criticó uno de los conceptos que el sector hace un tiempo puso de moda: la Responsabilidad Social Empresarial. “La responsabilidad es empresaria, no es social. Hay que dejar de pagar coimas, no ir a una escuela a hacer trabajo social”, subrayó.

Realidad y legitimidad
El docente de la escuela de negocios les dijo a los empresarios que deben “entender los problemas de fondo”. Desde su perspectiva, el escenario actual está atravesado por tres factores, de los cuales cada uno requiere del otro “porque están unidos”. Ellos son: narcotráfico, pobreza y corrupción.
“Estamos cerca de los sistemas parainstitucionales. Hay que generar sistemas de protección contra las instituciones”, avisó Paladino, en coincidencia con la disertación del constitucionalista Gregorio Badeni. Sobre esta advertencia, retomó que el cambio de las conductas sociales se debe hacer ante ese contexto, lo cual implica desafíos que muchas veces pueden tener costos monetarios.
En este sentido, cuestionó los actos de lavado de dinero y la falta de preocupación por la pobreza. “Los empresarios son parte del sistema. La corrupción nos tiene que doler. No se puede dejar de ser íntegros”, advirtió. Y destacó que hay que apostar al desarrollo, poniendo límites y cumplirlos, a pesar de que la realidad esté arrancando valores.
“Vamos a tener que trabajar con la legitimidad moral. El mundo de la empresa ya no la tiene”, manifestó. Para ello, dijo que hay que “salir de la palabra éxito” y pensar que la “felicidad pasa por la integridad”. En el nuevo contexto, aseguró que “la única manera de tener poder debería ser con virtudes”.
Finalmente, Paladino arrojó un par de frases que quedaron resonando en el ambiente. “La legitimidad moral es la única que vale. Hay que luchar por transmitir ejemplos. Y para tener legitimidad, no hay que ir por los atajos, sino por los caminos más difíciles”.