“Los bancos recuperamos la confianza y el crédito hipotecario seguirá creciendo”

Jorge Pablo Brito, presidente de la Asociación de Bancos de la Argentina en la Jornada de la Construcción. El titular de Adeba fue una de las figuras centrales de las muchas que convocó la Cámara de la Construcción el jueves pasado en Paraná, en la Jornada de Infraestructura y Construcción. Dinámico, abierto y sin eufemismos, el joven empresario toma la posta generacional y asume el compromiso de hablar en nombre de los principales bancos en momentos de grandes cambios, impactos fuertes de la innovación tecnológica y los disrupciones que se producen en el sector y el consumidor.

Gustavo Sánchez Romero / Esta dirección electrónica esta protegida contra spambots. Es necesario activar Javascript para visualizarla

 

 

Digno hijo de su padre, Jorge Pablo Brito es profético en sus declaraciones. No teme a la autocrítica y no le escapa a la descripción cruda del sector que representa. Hábil declarante, conoce el panorama completo de la economía y sabe el lugar del sector financiero dentro del crecimiento, más en este momento donde la industria y la construcción lideran la recuperación económica y el apalancamiento es una pieza vital que está todavía del todo aceitada. Entiende que la construcción requiere en este momento de coordinación y el Estado debe jugar un lugar clave, pero básicamente el sector privado en el fortalecimiento de la oferta, ya que si no se atiende el déficit habitacional esta reactivación puede convertirse en una burbuja, como en otros momentos y en otros países. Dialogó con DOS FLORINES y cree que los bancos están sólidos en hipotecarios, que recién tienen un año de vida y ya prestan más de 18 mil millones de pesos.  Un joven dirigente que ganará espacio en el concierto de las principales voces del mercado en el futuro dejó su sello en la ciudad.

-El mercado de la construcción sigue esperando que los bancos den el gran paso; ¿Qué están esperando los bancos?
-Desde los bancos somos totalmente conscientes que este nuevo gobierno, este cambio a nivel nacional, requiere movimientos en todos los sectores. En este contexto, desde el sector bancario y financiero creemos que tenemos que ayudar, y no solamente a resolver las cuestiones que tienen que ver con nuestro sector sino que debemos generar contexto. Esto significa que debemos colaborar para que al resto de los sectores le vaya mejor, que al gobierno le vaya mejor y que a los individuos les vaya mejor. En este caso que a la construcción también le vaya mejor…

-La pregunta es si pasó algo de hace dos años a hoy para que del descalce entre plazos de depósitos y créditos se convierta en la expectativa por dar créditos hipotecarios…
-La pregunta es interesante y la respuesta será larga. El sistema financiero de los últimos 14 años, desde 2002 a 2016, ha sido netamente transaccional que ha logrado salir de la crisis más profunda del sistema financiero argentino donde los bancos hemos perdido lo más importante que puede perder un banco: la confianza. La gente perdió la confianza en el gobierno, en los bancos y básicamente en el ámbito de la construcción se dio una particularidad en que muchos ahorristas eligieron como modalidad de ahorro invertir en ladrillos. En los ´90, y en contraposición con lo que sucedía en otro país del mundo, una persona que tiene un poder adquisitivo medio alto tiene capacidad de poder comprar, aquí no podía comprar y alquilaba. Los bancos habían quedado desarbitrados en este aspecto. Ahora las cosas están cambiando. Los bancos tenemos líneas muy competitivas aun cuando uno las compara con líneas que tienen otros países del mundo. Las líneas que tienen Banco Macro y otros similares de ajuste + 3 %, y eso implica que hoy un individuo pueda endeudarse con una cuota de 6.500 pesos por cada millón de pesos que toma…

-Pero seguimos lejos del 2 % en dólares que se consigue por un hipotecario en Chile, por ejemplo…
-Es relativo. No sé si es mejor si UVA + 3.5 % o dólar + 2 %. Es un tema que tendrá que ver si uno cree que la recomposición del salario va a estar por encima de la inflación yo me endeudaría más en UVA que en dólares. Pero suponiendo que fuera lo mismo estamos hablando de 1.5 puntos de diferencia que no es algo significativo, más si tenemos en cuenta que en la Argentina tenemos tasas de interés soberana en  torno al 6 %. Si uno mira de dónde venimos estamos muy bien parados en términos de préstamos hipotecarios y es algo que se puede demostrar con números. Hoy los bancos de Adeba (Asociación de Bancos de Argentina) hoy ya tienen colocados más de 5 mil millones de pesos en hipotecarios, sin contar los bancos públicos, con lo cual si uno incluye todos los bancos se está en el orden de los 18 mil millones de pesos en una línea nueva que tiene menos de un año. Ahora bien;  es un tema que lo venimos trabajando coordinadamente con gente del gobierno. De hecho el miércoles hubo una reunión con Rogelio Frigerio en Casa de Gobierno, con miembros de la Cámara de la Construcción, con miembros de la Cámara de Desarrolladores, y con gente de la Provincia y la Ciudad viendo de qué manera se pueden aceitar los mecanismos como para que se profundice el financiamiento a la construcción. Si uno mira que están evolucionando bien los créditos UVA y se advierte que la gente tiene capacidad adquisitiva y económica como para poder comprar la vivienda pero si no viene acompañado por una oferta de la vivienda lo que se genera –como sucedió en muchos países- es una burbuja que sólo produce aumento de precios.

Desde el pozo.
-Hablamos de un déficit habitacional de 4 millones de unidades habitacionales…

-Exactamente, con lo cual estamos todos alineadamente para poder reducir en el corto plazo este déficit que tiene la Argentina y que no suban los precios de los inmuebles. Ahora: ¿Con qué nos encontramos?. Hay diversas problemáticas a resolver. Una de ellas es que el sistema de financiamiento de la construcción al pozo dificulta un poco el esquema de financiamiento del banco. En Estados Unidos, por ejemplo, se financian con un banco mayorista que financia lo que se sería todo el endeudamiento para poder terminar el desarrollo, con lo cual uno cuando va a comprar sabe que hay un banco que financia y que el proyecto se va a terminar. Y por otro lado la seguridad para el desarrollador y el que financia al desarrollador de saber que cuando alguien quiere comprar y no tiene la plata porque lo va a financiar con un crédito hipotecario, tiene un aval, de que un banco le va a financiar el préstamo hipotecario. Y eso permite que esa persona que hoy es inquilina no tenga que pagar una doble cuota –la del pozo y la del alquiler- y cuando esté terminado el proyecto a partir de ahí se va a disparar la hipoteca cuando esté la subdivisión del bien y el señor pueda tener su inmueble de ser en condiciones de ser hipotecado.

-¿Para los bancos hay un negocio de invertir y arriesgar o le sigue conviniendo el nivel de tasas de las Lebac?
-Son dos cosas que van por lados distintos. Si bien es una visión muy cortoplacista pensar en la rentabilidad de las Lebacs, que es interesante y en la cual los bancos volcamos nuestro exceso de liquidez ahí, pero siempre el negocio de un banco es el relacionamiento con su cliente. El relacionamiento integral. Cuando uno da un crédito UVA que para los bancos tienen rentabilidad cero o negativa, el banco está apostando que un individuo pase su cuenta sueldo, que pueda pasar sus depósitos vista, en fin, la fidelización durante 15 o 20 años, dependiendo del plazo del crédito. Lo mismo ocurre con el financiamiento por el desarrollo: lo que se busca es la relación integral y tratar de financiarle la maquinaria a través de leasing, que la constructora pueda pasar sus sueldos por la entidad, etc. Los bancos universales, como es el caso de banco Macro, trabajamos con este concepto integral con los clientes.

OPTIMISTAS.
-¿Qué opinan los bancos privados de programa económico?

-Bien. Somos muy optimistas del programa económico. Quizá se han dado muchísimos pasos en el lapso de los primeros tres meses, se resolvió el problema del tipo de cambio, que en la Argentina fue muy sensible en los últimos 30 años, no se puede trabajar previsibilidad con desdoblamiento del tipo de cambio como sucedió en la Argentina, y a partir de allí se fue dando la lucha contra la inflación que considero que es muy importante en el país. Es una guerra que considero se viene de a poco ganando. La inflación viene bajando paulatinamente, y eso hará que mejore la capacidad económica y el salario real de la gente. Ese el factor más importante para que el país crezca. Yo creo que ese será un driver clave y el otro es la inversión. Soy muy optimista y veo que hay inversiones privadas y externas que están entrando y Argentina va a crecer un 3 % este año y algo cercano  4 % el año próximo. Nos queda como un desafío…

-El creciente de Brasil traccionará también…
-Sí, si sigue creciendo será muy bueno. Por cada 4 puntos que crece Brasil 1 punto crece el PBI del PBI Argentina. Que a Brasil le esté yendo mucho mejor indudablemente para Argentina es una buena noticia.

PUNTO DE VISTA.
-Argentina atraviesa un proceso de endeudamiento y el deterioro de los términos de intercambio; ¿Les preocupa esto?

-Iba ir al tercer problema del país que es el déficit fiscal. Si uno lo mira del punto de vista desde lo porcentual en relación al PBI es muy alto, y si lo mira en términos nominales es muy alto, pero si lo mira en perspectiva y ve que el país está creciendo y que este déficit está bajando es una buena noticia. Creo que hay dos claves en esto: a) que el país mantenga muchos años continuo de crecimiento y b) que ese déficit bajando, al mismo tiempo que al mundo le siga yendo bien. Porque si el único factor a mirar en la Argentina con un poco de cuidado es qué es lo que pasa si el mundo estornuda en los próximos años con este endeudamiento y con el que necesitará en el futuro para disminuir déficit o renovar deuda.

-¿Cómo están los bancos en relación a los cambios en el mercado, la tecnología, los hábitos de los clientes, etc?
-Indudablemente que los cambios tecnológicos ponen en jaque a los bancos a nivel mundial y nos obligan a revisar modelos de gestión. Los bancos que duramente muchos años trabajamos de alguna manera “cazando en el zoológico” y repartiéndonos el share del mercado se sienten amenazados porque empiezan a aparecer players que estaban fuera del mercado y que básicamente brindan un servicio más ágil y logran quitar clientes al sistema. Nosotros estamos trabajando coordinadamente con el Banco Central que está muy compenetrado en ver cómo se pueden bajar los costos y los servicios a los clientes. Para eso necesitamos la revisión de algunas normativas que son prehistóricas y que están en plena revisión en el BCRA para que nosotros podamos trabajar más livianos y bajar costos.

-Préstamos en supermercados, cajeros en mutuales… ¿Atomizan el sector o lo fortalecen?
-Yo creo en la apertura de los mercados y la libre competencia, y para mi todo eso está muy bien. El tema está en analizar la base del problema. Si no tiene un costo laboral base, como tiene el sector con los bancarios que es el doble de comercio, sino tiene un encaje bancario, sino tiene limitaciones de horario…hay desventajas claras. No es un tema de los bancos que no queremos atender en otro horario o no queremos tal o cual cosa. Lo que tenemos que ver es poder competir todos con las mismas herramientas o marco jurídico y el cliente deberá elegir con quién operar.

-¿Qué pasa con la bancarización de la población y el ingreso de los bancos al crédito hipotecario?
-El nivel de bancarización en términos de población bancarizada es altísimo y creería que ningún país de la región anda por estos valores, porque hoy un plan social se cobra con una tarjeta bancaria y anda por el 95%; ahora si uno mira en términos de volumen estamos el orden del 30 %, y eso tiene que ver con distintos factores. Uno de ellos es que hay una economía negra muy importante, y afortunadamente Argentina ha ido a un esquema de sinceramiento muy importante donde gran parte de ese stock ha ido al mercado blanco –no necesariamente a los bancos argentinos- pero también está el flujo. Mucho flujo pasa por afuera y todo indica que eso no va a cambiar en el corto plazo.

PERSPECTIVAS.
-¿Cuál es el pronóstico para las tasas con el déficit y la inflación?

-Creo que el gobierno tiene bien en claro que se necesitan tasas más bajas para poder crecer más, pero no se puede dejar de lado algunas cosas y olvidar que la guerra contra la inflación que tiene una sola forma de enfrentarla para poder bajarla es precisamente lo que está haciendo el gobierno –inflation targeting-, es decir cuánto tiene que esterelizar el BCRA para sostener el valor de la moneda.

-¿Los bancos confían en el inflation targeting?
-Sí, confiamos y obviamente se trabaja sobre cálculos que no siempre se pueden cumplir al centavo, pero los resultados vienen siendo muy buenos y la inflación viene bajando.

Impuesto a la renta financiera
En un largo diálogo, el hijo del fundador de Banco Macro y que adquiere peso específico propio por su capacidad de liderar su entidad y el nucleamiento de los bancos de capital nacional, cree que en realidad hay un sustento social toda vez que se impulsa gravar a la renta financiera, aunque cree que eso no afecta a las entidades financieras. “Hay veces que se piensa que el impuesto a la renta financiera es un impuesto a los bancos. Los bancos ya pagamos el 35 % de Ganancias como pagan las industrias. Este es un impuesto para gravárselo a los individuos, que son los únicos que están exentos. Las empresas ya pagan porque cualquier ingreso que tiene en sus sociedades anónimas a fin de año tiene que pagar. Ahora cuando uno quiere ver sobre qué pasa se va a gravar la renta financiera ahí es dónde queremos ver. Porque si se va aplicar sobre los plazos fijos y no sobre otros financieros lo vamos a ver porque allí habrá que ver cuánto vamos a tener que pagar y cómo se traduce eso en el costo del sistema, especialmente en los préstamos”, expresa el dirigente.