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Barsuglia: “Tuvimos una de las peores temporadas de verano”

Hay opiniones contrapuestas en cuanto el estado actual de la salud del sector turístico en la provincia. Mientras que desde el gobierno provincial señalan que a pesar de las crecientes de los ríos Uruguay y Paraná de finales de año pasado, la temporada de verano funcionó bien y concluyó con números cercanos a los niveles históricos anuales; los privados ven un contexto complicado. DOS FLORINES conversó con el coordinador regional por la región NEA de la Federación Empresaria Hotelera Gastronómica de la República Argentina, Marcelo Barsuglia, entidad que solicita a la provincia algún salvoconducto impositivo para paliar lo que consideran como “una de las peores temporadas de verano”.

Juan Manuel Alzamendi

DOS FLORINES

 

Una tormenta perfecta asedia el normal desempeño de los diferentes componentes que integran el sector turístico en la provincia. Desde la Federación Empresaria Hotelera Gastronómica de la República Argentina, (Fehgra), aseguran que una serie de elementos se han sumado hasta poner en peligro la rentabilidad de las empresas del rubro.

 

Situación actual

El coordinador regional de la Federación, Marcelo Barsuglia, enumera varios aspectos al momento de explicar el motivo del escenario que están atravesando: el problema inflacionario, la devaluación, el aumento de tasas e impuestos inmobiliarios del año pasado, la elección de Brasil como destino turístico de muchos argentinos, las inundaciones y la manera exacerbada en que los medios nacionales cubrieron la noticia, son los principales argumentos.

 

— ¿Cuál es el estado actual del sector hotelero gastronómico?

—“Puntualmente la ciudad de Paraná en muchos años no ha tenido una temporada tan baja como esta. Ya de por sí la capital provincial no suele tener mucha ocupación en temporada estival, pero este verano fue realmente lamentable.

Hoy nos encontramos con un problema concreto, porque todo ese trabajo perdido no se puede recuperar y a las empresas le cuesta reposicionarse y seguir. Hubo hoteles en Colón como el Quirinale o el Costarenas, que tuvieron el agua adentro; acá, en la zona del Thompson, ocurrió lo mismo, estuvimos con los alojamientos con el agua en la puerta. Realmente fue un verano muy malo”.

 

— ¿La mala temporada es producto de las inundaciones?

— “La inundación afectó bastante, pero la campaña negativa que por un mes estuvo en la televisión nacional respecto al tema de las inundaciones fue tremenda. No hay que dejar de reconocer la realidad, es cierto que ha habido sectores que se inundaron, pero también hay establecimientos o complejos turísticos, termas y hoteles a los que no les afecto”, aclara y explica que, “el impacto se dio como destino, todo el litoral y concretamente Entre Ríos, que fue bombardeada por los medios nacionales como que todos estábamos bajo el agua. A tal punto que colegas de otros lugares del país me han llamado para preguntarme si el agua había llegado a la plaza principal de Paraná.O sea, no hay un conocimiento de las particularidades de cada ciudad y ante esto la gente nos descartó como destino porque pensó que estábamos bajo agua.

Después, a eso se le agregó el problema del dengue y la emergencia sanitaria, que han sido cuestiones que nos han afectado mucho”.

 

— ¿Y cuál es el planteo que se hace desde la Fehgra?

— “La Federación hotelera gastronómica ha presentado notas y pedidos de audiencia a la AFIP que han sido recepcionadas, pero hasta ahora no hemos recibido ninguna respuesta y la situación en algunas empresas es desesperante porque el verano estuvo prácticamente perdido, más allá de que el gobierno provincial intentó restablecer una situación de normalidad, como te decía, para entonces la gente ya se había ido a otro lado”.

 

— También participaron de una reunión de la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados de la provincia que está discutiendo un proyecto para exceptuar de impuestos a algunos sectores a causa de la emergencia hídrica ¿Cómo les fue en esa reunión?

— “Considero que fue una reunión altamente positiva, ya que los diputados que la conforman escucharon la voz de los hoteleros y gastronómicos. Allí expliqué el estado de situación en el que está el sector hoy, debido a los problemas de contexto general pero también los que nos afectan a nosotros más puntualmente.

Le dejamos una nota firmada por las cinco filiales de Fehgra en la provincia al diputado Marcelo Bisogni, que es el presidente de la comisión, en donde solicitamos la exención del pago del impuesto inmobiliario correspondiente este año para los propietarios de establecimientos que se hayan visto afectados por la crecida de los ríos desde diciembre de 2015. Además planteamos la posibilidad de una reducción del porcentaje y los periodos del pago a los ingresos brutos correspondientes a este año para el sector hotelero y gastronómico en la provincia.

Estamos dispuestos a dialogar para encontrar una propuesta que nos ayude a salir de esta situación. El tema es que hay lugares que tienen que retomar sus actividades de cero. Por ejemplo, el restaurante del Club Estudiantes está con agua desde hace tres meses, ¿cómo hacés para recuperar eso?”, se pregunta Barsuglia.

 

El referente de Hoteleros y Gasronómicos sañaló que el gobernador es consciente del problema que atraviesa el sector ya que lo vivió en carne propia en su ciudad. “He hablado con colegas de Concordia que han pasado de tener una ocupación del 85% a cero. Es muy difícil mantener el establecimiento si no tenés un resto que te permita permanecer con el negocio”, remarca.

Las filiales de Fehgra de la costa del Uruguay han integrado los comités de crisis, con lo cual han desarrollado un trabajo mancomunado con los distintos niveles gubernamentales. Al ser consultado por su relación con el Ministro de Turismo, Adrián Fuertes, señala que hay un canal de diálogo permanente y reconoce que fue invitado a participar de la Comisión de Hacienda por gestión del ministro. A la vez señala que el funcionario “también conoce la situación porque ha acompañado al Gobernador en las ciudades inundadas y sabe que los guarismos no cierran, es consciente de la situación”, afirma.

 

Expectativas

Luego de sus conversaciones con el Ministro de Turismo y tras elevar los planteos a miembros de la Cámara de Diputados y a la Afip, le consultamos a Barsuguglia acerca de sus expectativas en los resultados de esas gestiones: “Hace 28 años que estoy en el sector y nunca el turismo ha recibido beneficios de ningún tipo, en ninguna de las crisis, pero esperemos que esto cambie”, apuntó.

 

—No obstante es un sector que no suele quejarse demasiado.

—“Nosotros no tenemos un medio de fuerza para cuando surgen este tipo de problemas, como para protestar, no vamos a sacar las camas y mesas para cortar las calles”, señaló y se explayó: “Siempre apostamos al diálogo y a explicar cuáles son los problemas que hemos ido atravesando. Aunque ninguno de los gobiernos que han pasado nos ha dado respuestas ante un reclamo y no es que no tengamos problemas, el año pasado aumentó más del 100% el impuesto inmobiliario en algunos lugares y un hotel que pagaba 23 mil pesos bimestrales, pasó a pagar 56 mil; son costos que van aumentando y que son realmente impresionantes”, remarcó.

 

A la vez, valoró la posibilidad de poder plantear la situación ante distintos funcionarios e hizo incapié en la herramienta del diálogo. Planteó que hacia el futuro el desafío es “ver cómo podemos hacer para salir de este pantanal en el cual hemos quedado”.

“Tenemos que ver cómo se va recuperando el sector a través de las promoción y otras actividades de visualización del destino, pero la cama que no se utilizó o el plato que no se vendió, ya no se puede recuperar. Nosotros apuntamos a mantener nuestros establecimientos abiertos y sostener los puestos de trabajo, que son más de 11 mil en toda la provincia diseminados en más de 1.200 establecimientos. Somos un sector que genera muchísimo, pero que nunca fue reconocido”, enfatizó.

Barsuglia hizo hincapié en la necesidad de “medidas que nos ayuden a atravesar este contexto, ya sean excensiones o diferimientos de pagos o una reducción de tasas por un período determinado”. Y consideró que “cualquiera de esas medidas va a servir para mejorar la realidad de los establecimientos hoteleros y gastronómicos, que realmente son empresas familiares que tienen gran cantidad de mano de obra; somos una actividad que genera mucha fuente de trabajo y estamos preocupados porque hay que hacer frente a las obligaciones, pero si uno no recauda se hace muy difícil. Lo que más queremos mantener es la fuente de trabajo y el negocio funcionando”, remarcó.

A la vez, señaló elementos del contexto general del país y la provincia y de los cuales las empresas del sector no están exentas: “los aumentos de todo tipo que hemos sufrido, el impuesto inmobiliario provincial que aumentó al igual que el municipal y las tasas en general, se hacen sentir más ante una temporada como la que acaba de terminar. Ante esto lo normal sería acompañar el aumento de precios con una suba de los servicios que brindan las empresas del sector, ya que de lo contrario se resiente el servicio o se reduce el margen de ganancia al mínimo, pero esto también es complicado porque no podemos transferirle todos los costos a los clientes. Sé de colegas que están trabajando a pérdidas”, ejemplifica.

Adelantándose a una discusión en el corto plazo señala que “dentro de poco tenemos que afrontar una paritaria y va a ser muy difícil, porque entendemos y reconocemos que el bolsillo del asalariado se ha resentido enormemente pero, ¿cómo hacemos para dar un aumento en estas condiciones? Nosotros lo que más queremos es tener empleados bien pagos, para que brinden un buen servicio y que vengan a trabajar contentos”, afirma.

 

Informalidad

Si bien la informalidad es un rasgo compartido por por casi la totalidad de los sectores de la economía, da la sensación que en el turismo existe más plasticidad al momento de apegarse a las normas. Le consultamos al coordinador regional de Fehgra su opinión.

Al respecto señaló que “fundamentalmente en ciudades grandes vemos que hay una gran informalidad en los alojamientos y en el rubro gastronomía, restaurantes a puertas cerradas, o fábricas de comidas que venden viandas si estar registradas”.

Barsuglia ejemplificó que “la ciudad de Concordia tiene alrededor de seis mil plazas registradas y otras seis mil no reguladas. Nosotros no queremos que desparezcan, sino que pretendemos que se registren y que brinden un servicio como corresponde. De lo contrario genera una competencia desleal que, sumada a la crisis y todos los problemas que hay, dan una ecuación compleja: el fisco no recauda, los empleados están en negro y son emprendimientos que compiten, por ejemplo, con la tarifa de un hotel que tiene que pagar Sadaic, Aadi Capif, Argentores, DAC y Sagai, que son las entidades autorales que cobran el derecho de espectáculo a través de la ley de propiedad intelectual”.

A la hora de ensayar respuestas respecto a la proliferación de emprendimientos que funcional por fuera de las reglamentaciones, Barsuglia es contundente: “es más fácil a cazar dentro del zoológico” resume y explica: “Creo que este tipo de actividades no registradas surgen y se reproducen por la falta de control. Los negocios que están establecidos desde hace mucho tiempo son los que más visitas de los inspectores tienen, ya sea Afip, la municipalidad o la provincia pero, mientras tanto, hay muchos lugares que no son controlados. Acá sobre la peatonal, en pleno centro, alquilan departamentos que brindan todas las comodidades de un hotel, pero el propietario no paga ni tasas, ni ingresos brutos, ni a las entidades autorales, ni registra a sus empleados, como sí lo hace un hotel. La potestad de que esos establecimientos se pongan en regla la tienen los órganos de control de los distintos niveles; la municipalidad es la que tiene territorialmente el poder de policía como para clausurar o controlar. Es un tema complejo, pero es necesario ir desatando esos nudos”, concluye.

 

Proyecto de ley

La Comisión de Hacienda de La Cámara de Diputados de la provincia se encuentra analizando un proyecto presentado por el diputado Esteban Vitor (Cambiemos) que va en el mismo sentido que los planteos de la Federación Empresaria Hotelera Gastronómica de la República Argentina.

La iniciativa tiene por objeto eximir del pago del impuesto inmobiliario 2016 de este año a los propietarios de inmuebles urbanos, rurales y subrurales afectados por la crecida de los ríos Paraná y Uruguay que comenzó en diciembre del año pasado. El proyecto también pretende eximir del pago del impuesto sobre los ingresos brutos correspondiente al año en curso a los contribuyentes cuyas actividades se desarrollen en establecimientos ubicados en zonas afectadas por las inundaciones.

El texto propone que el Poder Ejecutivo reglamente las condiciones de acceso a las exenciones, las que podrán ser totales o parciales, según la afectación patrimonial.

 

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